Lamela acusa al PSOE de manipular los datos de la lista de espera

El consejero de Sanidad, Manuel Lamela, acusó ayer al PSOE de manipular los datos de la lista de espera quirúrgica. El diputado socialista, Lucas Fernández, había denunciado que el número de enfermos apartados de esa lista por encontrarse problemas durante el preoperatorio se han quintuplicado en los últimos nueve meses (véase EL PAÍS de ayer). Lamela, ante esta acusación, recomendó a Fernández que tome "tranquilizantes".

Según el consejero, al diputado socialista "le molesta" que el Gobierno de Esperanza Aguirre cumpla el objetivo de reducir el tiempo de espera a los 30 días prometidos. Lamela subrayó que "nadie puede ser operado hasta que la prescripción, las pruebas previas al preoperatorio y el anestesista lo permitan", y arremetió contra los socialistas porque "atacan" a los profesionales de la medicina al poner en entredicho sus decisiones.

Fernández contraatacó asegurando que es el consejero el que actúa en contra de los profesionales sanitarios, puesto que "están absolutamente presionados por los servicios de admisión y las gerencias de los hospitales" para cumplir las expectativas del nuevo registro de listas de espera creado por la Consejería de Sanidad. El socialista respondió -ante la referencia de Lamela a los tranquilizantes- que lo que más le tranquilizaría a él y a la sanidad madrileña "sería que Lamela dimitiera".

Fernández insistió en que los profesionales médicos no tienen autonomía ni para decidir el momento en que deben realizar una operación ni qué tipo de operación es la más indicada, puesto que "se ha terminado por burocratizar el criterio médico".

Espera diagnóstica

El consejero, que niega las supuestas irregularidades en la lista de espera quirúrgica (para ser operado), reconoce sin embargo que el problema se acentúa en las listas de espera de diagnóstico, y confía en preparar un plan para reducir los plazos antes de 2007.

En cuanto a la posibilidad de hacer públicas las conclusiones del comité de expertos creado tras la crisis del hospital de Leganés, Lamela mantuvo ayer el hermetismo de sus últimas apariciones. "Se trata de un órgano independiente que funciona según su propio calendario, y yo ignoro cómo van los trabajos porque se están desarrollando en un ámbito externo a la consejería. La consejería ya hizo lo que tenía que hacer", argumentó.

Lamela realizó estas declaraciones durante una visita al centro de salud del barrio de Las Matas en Las Rozas, que es el cuarto de los 50 nuevos centros de salud previstos en esta legislatura y ha costado 589.026 euros.

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