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Crítica:IV CENTENARIO DEL QUIJOTE

El loco cuerdo

Cervantes no padecía locura, el enfermo era don Quijote. De esta premisa parte el psiquiatra y escritor Carlos Castilla del Pino en una recopilación de ensayos.

El psicoanálisis es una ciencia imperialista, que lo ha invadido todo. A partir de ella, y empezando por Freud, Jones, Jung y Adler, ya se ha constituido una rama potentísima de la crítica literaria que se conoce como "crítica psicoanalítica", que ha culminado en figuras como Lacan y desembocado en otras menos del gusto de todos como la de Derrida y sus seguidores deconstruccionistas.

La figura del loco cervanti-

no y de su autor ha sido pasto en general de la crítica psicoanalítica, y otros loqueros de todo pelaje, a los que ahora se une nuestro principal representante en la materia, Carlos Castilla del Pino. En esta ocasión ha reunido siete trabajos, escritos o conferencias, a lo largo de los años noventa. Pero creo que el título del libro no está bien elegido, porque Castilla del Pino lo dice con toda claridad: Cervantes no estaba loco, el loco era don Quijote. Y de nada sirve -literariamente hablando- jugar a diagnósticos médicos o científicos sobre su locura. Don Quijote es una ficción, una creación literaria que constituye una metáfora de la vida humana, es un proyecto de biografía de Cervantes, y no solamente eso, sino también una locura "inventada" dentro de un personaje real, Alonso Quijano, según la fértil imaginación de Torrente Ballester en El Quijote como juego (Destino), que es objeto de un capítulo de Castilla del Pino, que se muestra reticente con la tesis del "juego", que no ven de la misma manera. También Castilla se muestra crítico con la in-diferenciación académica entre "imaginación" y "fantasía", pues ahora está en el sitio oportuno para corregirla. Luego añade que don Quijote no puede morir, señala que los celos matan el amor, y analiza dos conceptos literarios -el "quijotismo" y el "bovarysmo"-, que son seres de ficción, no reales. Es la parte más literaria si no hubiera al lado una "alocución del encausado", leída ante los "académicos de Argamasilla" en la Universidad de Castilla-La Mancha, en 1998, y que trata sobre el derecho de ser feliz, nada menos. Pues la literatura es como el psicoanálisis, que todo lo que toca se convierte en ella misma y eso es lo que ha hecho aquí Castilla del Pino.

CORDURA Y LOCURA EN CERVANTES

Carlos Castilla del Pino

Península. Barcelona, 2005

124 páginas. 14 euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de abril de 2005

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