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El parque de viviendas crece a un ritmo de 11.600 cada año

Entre 1991 y 2001 se han construido 104.400 pisos en Euskadi

El parque inmobiliario en Euskadi ha crecido entre 1996 y 2001 a un ritmo anual de 11.600 pisos y en la década que va de 1991 a 2001 se ha incrementado en 104.420, según el último informe del Eustat. El aumento ha sido desigual, ya que el número de viviendas creció en esa década un 9,6% y en Guipúzcoa un 19,2%.

El estudio sobre el censo de viviendas del Instituto Vasco de Estadística incluye tanto los nuevos inmuebles construidos como los pisos habilitados, bien porque eran lonjas o se han reformado, precisó un portavoz del Eustat. De las 104.420 viviendas incorporadas en el decenio 1991-2001, casi la mitad corresponde a Guipúzcoa, pese a que tiene la tercera parte de la población vasca. Vizcaya, con la mitad de los residentes, acaparó el 38% y Álava, el 16% restante.

Los últimos informes referidos sólo a la construcción revelaban un crecimiento ininterrumpido desde 1998 a 2003, una tendencia que se frenó el pasado año, cuando se iniciaron las obras de un total de 16.221 viviendas, entre libres y de protección oficial, un 20% menos que en 2003. El censo elaborado por el Eustat refleja evoluciones dispares según los territorios y las comarcas del País Vasco. Los mayores crecimientos se registran en el entorno de Vitoria, que alcanza un 32,8% en esos diez años, en la comarca de Urola (un 29,9%) y en la zona de Plentzia-Mungia, con un 20,6% de aumento. Por contra, los menores incrementos se localizan en Vizcaya.

En el territorio vizcaíno destaca la situación tanto de Bilbao como de la comarca de Markina-Ondarroa, donde el aumento del parque residencial no supera el 8% en el periodo entre 1991 y 2001. En cuanto a las capitales, San Sebastián ha sido la que mas creció en ese decenio, un 17,3%, con un total de 11.429 viviendas más. A continuación, se situó Vitoria, con un 16% (11.990), mientras que Bilbao se quedó en un aumento del 6,6%, 9.106 nuevos pisos. Del resto de municipios destaca el crecimiento experimentado por Irún, con 3.699 viviendas incorporadas, Zarautz (3.361) y Éibar (2.525).

Uno de los datos llamativos del informe del Eustat es el porcentaje de pisos vacíos, que en 2001 totalizaban 83.064. Esta cifra supone el 10,2% del parque de ese año, que era de 877.855 viviendas. No obstante, es la tasa más baja entre las comunidades autónomas. La media de España alcanzó el 14% y, tras el País Vasco, las zonas con menor índice de viviendas desocupadas fueron Ceuta (11,2%), Madrid (11,7%) y Aragón (12,5%). Además de las vacías, el informe ha detectado otras 5.500 con un uso intermitente.

Por territorios, Álava registra el menor porcentaje de inmuebles vacíos, con un 8,4%, seguida de Vizcaya (9,9%) y Guipúzcoa (11,3%). Los alaveses son también los que más han aprovechado su parque residencial, al bajar un 5% la tasa de viviendas desocupadas, frente al 3,4% de disminución en Vizcaya y el 2,9% de Guipúzcoa.

Segunda residencia

El Eustat revela que el 17,3%, casi dos de cada diez familias vascas, tiene una segunda residencia, que en 2001 totalizaron 129.449 viviendas. De éstas, sólo el 27% se ubica en la comunidad autónoma vasca. Por ejemplo, en el el extranjero disponen de otro inmueble un total de 1.225 familias, aunque la mitad son guipuzcoanas por tenerla en la vecina Francia. En el decenio estudiado se constata que el 11,8% del incremento del parque se debe a viviendas unifamiliares, mientras que los edificios de tres a diez pisos y los de 11 a 20 alturas suponen, respectivamente, el 30%.

La antigüedad del parque inmobiliario, ronda los 35,3 años y la superficie media es de 85,8 metros cuadrados. En esos diez años el tamaño de los pisos ha aumentado poco más de un metro. Álava dispone de las viviendas más grandes, con una media de 90,2 metros cuadrados.

Los pisos alaveses tienen asimismo un mayor confort, con 74,7 puntos sobre un índice de 100, que tiene en cuenta la estructura (superficie, antigüedad, número de habitaciones y cuartos de baño) y sus equipamientos (gas o teléfono fijo). Los guipuzcoanos alcanzan los 71,4 puntos y los vizcaínos, un 69,1. En los municipios, la mayor comodidad se atribuye a Sopelana, seguido de Berango, Irura y Getxo.

El estudio señala el gran cambio experimentado en la utilización del combustible de calefacción: si en 1991 sólo un 18,7% empleaba el gas, en 2001 se eleva al 51,1%, alcanzando a 371.046 hogares. La electricidad como medio de calefacción baja en ese decenio del 57,2% al 31,6% de viviendas que la utilizan.

Los ciudadanos apuntan a los ruidos exteriores, la falta de limpieza en el entorno y la contaminación como los principales problemas medioambientales. El informe dice que un 5,5% de los hogares, un total de 41.510, sufren estos tres inconvenientes de manera simultánea. Por municipios, Ortuella aparece con el mayor porcentaje de pisos con estas carencias (el 19,7%), seguido de Pasaia (15,2%) y Barakaldo (14,5%).

La media en la comunidad autónoma vasca con estos tres problemas es del 5,5%, con 35 municipios que superan este porcentaje, entre ellos Bilbao, con un 7,7% de pisos con esos inconvenientes.

El alquiler cae

El alquiler sigue sin ser atractivo para los vascos. Entre 1991 y 2001, el 89,5% de las viviendas familiares pertenecía a sus residentes, aunque algo más de un tercio no había terminado de pagarla. El parque de pisos alquilados era, en 2001, de 52.448 viviendas, el 7% del total. En cambio, diez años antes había 62.396 pisos arrendados, lo que representaba casi el 10% del parque.

El descenso del alquiler ha sido especialmente significativo en Guipúzcoa, donde el porcentaje era del 12% en 1991 y ha bajado hasta el 7,8% en 2001. Vizcaya ha visto disminuiir las viviendas en arrendamiento en 2,5 puntos y se queda en el 6,8%, mientras que Álava presenta menos variaciones: los pisos alquilados bajan en ese decenio 1,5 puntos y en 2001 se mantiene como el territorio con el parque más reducido de viviendas con renta, con un 6,1%.

Por otro lado, en diciembre se hipotecaron en el País Vasco 3.628 fincas rústicas y urbanas con un capital prestado de 583,4 millones de euros, según datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE). El importe medio por finca fue de 160.802 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de marzo de 2005

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