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Reportaje:

Desde California a Extremadura

Borges diseña un amplio plan de cultivos en España para sustituir producción en EE UU

Nueces de California han sido uno de los buques insignia de Borges Pont, una de las primeras firmas en el sector de aceites y frutos secos. Sin renunciar a la producción en Estados Unidos, el grupo catalán tiene en marcha una política de aprovisionamiento nacional tanto en fincas propias en Extremadura y Granada como con la compra a otros agricultores.

El grupo dispone en Extremadura de unas 850 hectáreas propias de nogales, a las que se suman otras 100 hectáreas en Granada

El grupo Borges Pont realiza anualmente unas ventas de unos siete millones de kilos de nueces. Inicialmente, la totalidad de las mismas procedían de California, donde el grupo dispone de una superficie propia de cultivo de unas 300 hectáreas. El resto se adquiere en el mercado norteamericano para su comercialización en el todo el mundo.

En los últimos años, el grupo catalán ha puesto en marcha un proceso para el cultivo de las nueces en España con el objetivo de lograr el máximo aprovisionamiento en el mercado interior. De acuerdo con ese objetivo, el grupo dispone en Extremadura de una superficie de cultivo propia de unas 850 hectáreas de nogales, a la que se suman otras 100 hectáreas en Granada en diferentes fases de producción.

Fente a la producción autóctona de menor calibre, el grupo Borges ha optado por la plantación de diferentes variedades norteamericanas de mayor volumen, aunque las mismas son diferentes a la clásica nuez blanca californiana. Esta nuez nacional que el grupo ha calificado como "de pata negra", se comercializa bajo la marca Pizarro. En las plantaciones de nogueras en España, en función de cada una de las variedades, se colocan entre 80 y 200 árboles por hectárea, con unas cosechas medias en el momento de su máxima producción de entre 2.500 y 3.000 kilos por hectárea. El coste para poner en marcha una hectárea de nogueras se sitúa en unos 18 millones de euros. Para el desarrollo de estas nuevas plantaciones es fundamental que las mismas se cultiven en tierras de regadío para producciones intensivas. El periodo de crecimiento medio de una noguera para la producción de fruto en cantidades importantes es de unos siete años, pero su vida productiva se eleva a más de 80 años. Las plantaciones de nogueras requieren temperaturas frías en invierno para que la planta tenga un amplio periodo de reposo invernal y un buen clima para el desarrollo en primavera. Por este motivo, las zonas elegidas para el cultivo se centran en Extremadura y partes de Andalucía. La recolección del fruto se hace siempre por sistemas mecanizados para rebajar costes.

En la actualidad, el grupo Borges adquiere algunas partidas en el mercado nacional para atender las necesidades del mercado. De cara a su expansión, el vicepresidente del grupo Borges, Ramón Pont, contempla la posibilidad de suscribir contratos de producción a largo plazo con agricultores para que los mismos pongan en marcha explotaciones de nogueras con el compromiso de compra por la empresa. Borges desarrollaría el asesoramiento desde la plantación hasta los tratamientos de los árboles y la recogida.

Líder en frutos secos

Borges Pont, con una facturación de casi 500 millones de euros, es una de las empresas aceiteras más importantes, pero a la vez, la empresa líder en el sector de los frutos secos. Las ventas de aceite y frutos secos se reparten mitad por mitad. La facturación en exterior ya supone el 65% de su ventas. El grupo Borges ha tenido siempre una clara vocación exterior, tanto para el aprovisionamiento de algunas materias primas como para la búsqueda de nuevos mercados. En esa línea, el grupo se halla presente en el norte de África (Túnez y Marruecos), así como en los países del Este europeo, donde opera fundamentalmente con aceites de girasol y harinas. En Estados Unidos, al margen de su presencia en el sector de los frutos secos -con unas 300 hectáreas de nogales propios en California-, opera en la comercialización de aceite de oliva con la empresa Star Fine Foods, adquirida en su día a los antiguos gerentes del grupo Carbonell.

"Somos una empresa con un mercado importante en el aceite de oliva en Cataluña y comunidades autónomas limítrofes y con presencia más reducida en toda España", señala Ramón Pont. En estas circunstancias, nuestra salida -y es por la que hemos apostado- se halla en el exterior".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de marzo de 2005