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CRISIS POLÍTICA EN CATALUÑA

El presidente catalán califica la querella como un "hecho gravísimo"

El presidente catalán, Pasqual Maragall, encajó con naturalidad que el PP, el segundo grupo de la oposición en Cataluña, haya recurrido a un mecanismo político como la moción de censura a la Generalitat si cree que tiene motivos para ello, y aseguró que la afrontará "debidamente". En cambio, calificó como "un hecho gravísimo" que el primer grupo de la oposición, el de CiU, quiera llevarle a los tribunales de justicia por una afirmación hecha en sede parlamentaria.

"Considero inaceptable que el presidente de la Generalitat tenga que hablar bajo la amenaza de querella", dijo Maragall en una declaración leída por la tarde en el Palau de la Generalitat. Ante esta situación, reiteró su compromiso y el de su Gobierno "con la transparencia de las instituciones", que, a su juicio, es la cuestión de fondo en este debate, y afirmó que afronta "con serenidad" el escenario que se ha abierto.

Juicio a la etapa de Pujol

Maragall sostuvo además que ni sus palabras ni el incidente parlamentario en su conjunto "merecen una iniciativa de este carácter y de esta magnitud". Dicho esto, el presidente reiteró su compromiso y el de su Gobierno "con la transparencia". También en estas cuestiones, dijo, la acción del Ejecutivo de la izquierda catalana "marca la diferencia con los Gobiernos anteriores".

Maragall solicitó que, a pese a esta tensa situación, todos los partidos hagan honor al "compromiso compartido" de sacar adelante las reformas sociales y políticas en curso.

Las palabras del presidente catalán fueron replicadas inmediatamente por Artur Mas, el jefe de filas de CiU en el Parlamento autónomo. Éste afirmó que, "si no hubiera habido calumnia, no habría querella" . Y aseguró que CiU "no está dispuesta, bajo ningún concepto, a asistir a un juicio grosero profundamente injusto a más de dos décadas de Gobiernos presididos por Jordi Pujol".

Según Mas, la única salida a la situación actual en Cataluña, que calificó como "crisis política e institucional," consiste en que Maragall "no se enroque en el error, rectifique y pida disculpas".

Los socialistas arroparon a Maragall. La presidenta del grupo parlamentario, Manuela de Madre, rechazó el recurso a la judicialización de la política y recordó que la querella de CiU ha sido presentada por unas palabras del presidente "que fueron retiradas inmediatamente a instancias del señor Mas". De Madre afirmó también que la querella contra Maragall "evidencia el desprecio de CiU por la Presidencia de la Generalitat si no es ocupada por uno de sus militantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de marzo de 2005