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UN AÑO DESPUÉS DE LA MATANZA

Rabat lanza una campaña para mejorar su imagen en España

Marruecos es consciente de que, desde siempre, tiene una mala imagen en España. Los atentados del 11-M en Madrid, perpetrados en buena medida por marroquíes, han deteriorado aún más la percepción del vecino que tienen los españoles. "Quisiera que los españoles sepan que comprendo perfectamente que la imagen de Marruecos suscite recelos en la opinión pública después de lo que pasó el 11-M", reconocía el rey Mohamed VI en declaraciones a este periódico.

Para intentar enderezarla, el Ministerio de Turismo de Marruecos se va a gastar 2,5 millones de euros en una campaña publicitaria que empezará este mes y se centrará en Madrid y Barcelona. Comparada con los presupuestos que manejan otros países europeos la cantidad parece irrisoria pero, para Marruecos, no es nada desdeñable.

Pese a que la costea el Ministerio de Turismo, la campaña no busca, prioritariamente, atraer a más visitantes. Pretende difundir "la imagen de un país moderno, abierto y heredero de una cultura milenaria", señaló Abbes Azuzi, director general del ministerio.

"Vamos a combatir esta imagen negativa", añadió Azuzi cuando anunció en la feria de Fitur, en Madrid, el lanzamiento de esa operación. Para conseguirlo mostrará, por ejemplo, que en su Cámara de Representantes las mujeres son más numerosas que en cualquier otro Parlamento árabe y que hay también muchas mujeres empresarias involucradas en los sectores más dinámicos de la economía.

"Un país de tolerancia"

No es esta la única iniciativa que las autoridades de Rabat han tomado para mejorar su reputación. En noviembre pusieron, por ejemplo, en marcha Al Magrebia, un canal de televisión para "difundir la imagen de un Marruecos moderno, de un país de tolerancia y de libertad que transmite la auténtica imagen del islam moderado que estamos desarrollando aquí", según declaró en la inauguración el ministro de Comunicación, Nabil Benabdalá.

La mala fama de Marruecos no está reñida, curiosamente, con un fuerte incremento del turismo español al sur del Estrecho en 2004, el año en que los marroquíes colocaron las bombas en los trenes de cercanías. Essaid Kasmi, delegado del Ministerio de Turismo en Madrid, subraya que el año pasado el número de españoles que visitaron su país aumentó un 35% -alcanzaron los 310.000- y el número de noches que pasaron en sus hoteles se incrementó en más de un 50%.

Kasmi confía en que el crecimiento anual del turismo español será del 12% hasta alcanzar, en 2010, el medio millón de visitantes. Después de los franceses, los españoles son los que en mayor número visitan Marruecos.

"Que los turistas españoles sigan siendo tan numerosos en Marruecos pone de relieve su gran sensatez", recalcaba el soberano alauí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de marzo de 2005