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El lanzamiento del Ariane 5 devuelve la confianza a la Agencia Espacial Europea

El anterior intento de poner en órbita un satélite superpesado falló en diciembre de 2002

El lanzamiento el sábado del Ariane 5 ECA, denominado superpesado porque es capaz de lanzar 10 toneladas de carga, ha sido celebrado como todo un éxito de la Agencia Europea del Espacio (ESA). Se trata del primer vuelo de este lanzador, cuyo primer intento se saldó con un rotundo fracaso el 11 de diciembre de 2002, cuando el cohete explotó poco después del despegue. El accidente supuso un serio revés para la industria espacial europea, pendiente de la fuerte competencia estadounidense que representa la versión pesada del lanzador Delta IV de Boeing.

El lanzamiento el sábado del Ariane 5 ECA, denominado superpesado porque es capaz de lanzar 10 toneladas de carga, ha sido celebrado como todo un éxito de la Agencia Europea del Espacio (ESA). Se trata del primer vuelo de este lanzador, cuyo primer intento se saldó con un rotundo fracaso el 11 de diciembre de 2002, cuando el cohete explotó poco después del despegue. El accidente supuso un serio revés para la industria espacial europea, pendiente de la fuerte competencia estadounidense que representa la versión pesada del lanzador Delta IV de Boeing.

"Menos de un mes después del descenso en Titán de la sonda Huygens, este lanzamiento significa otro gran logro para Europa y una demostración más de su capacidad en este campo de alta tecnología", declaró Jean-Jacques Dordain, director general de la ESA. El Ariane 5 ECA salió de la base europea de Kourou (Guyana Francesa) a las 22.03, hora peninsular, del sábado pasado, pero los responsables no dieron por bueno el lanzamiento hasta que no comprobaron que los satélites que llevaba habían alcanzado sus órbitas. En el nuevo cohete ha sido rediseñada la tobera del motor Vulcain 2 -un desarrollo del Ariane 5 convencional-, que causó el fallo de 2002.

El éxito reaviva la competencia con los estadounidenses. Boeing ya logró hacer un lanzamiento de prueba con el Delta IV Heavy, pero entonces la nave llevaba una carga ficticia y el intento no pudo considerarse un éxito porque los motores de la primera etapa se apagaron antes de lo debido y no alcanzó la posición orbital prevista.

Las dificultades técnicas del nuevo Ariane agravaron la situación del sector espacial europeo en los últimos años, obligando a los países miembros de la ESA a intervenir con una considerable cantidad de dinero para superar el fracaso de 2002 y salvar el lanzador, que será ahora comercializado por la multinacional europea Arianespace y fabricado por EADS Space Transportation.

El Ariane 5 ECA, como su competidor el Delta IV Heavy, fue concebido como una opción comercial que contaba con un mercado boyante de lanzamientos de satélites, previsión que no se ha cumplido de momento y que ha sumido en incertidumbre al sector.

La estrategia para estos cohetes superpesados es realizar lanzamientos de dos satélites a la vez, lo que debe abaratar los costes. En el lanzamiento del sábado, 26 minutos después del despegue se separó del cohete el satélite Xtar-Eur, destinado a comunicaciones del Ministerio de Defensa, que pesa 3.600 kilos y lleva 12 repretidores de banda ancha. Sale al espacio con bastante retraso respecto al plan inicialmente previsto. Ha sido fabricado en California por Space System Loral en colaboración con Hisdesat, una empresa creada en España con participación de Hispasat, Insa, EADS-CASA, Indra y Sener, que han aportado diferentes elementos tecnológicos al satélite.

Además, el Ariane 5 lleva el equipo Maqsat B2, de 3.500 kilos, para registrar los parámetros del vuelo del cohete y el pequeño satélite Sloshsat-Flevo para hacer experimentos de dinámica de fluidos en microgravedad.

El cohete europeo mide 56 metros de altura y 5,4 de diámetro, y pesa 780 toneladas. Las empresas españolas EADS-CASA Espacio, Crisa y GTD, participan en diversas estructuras, unidades electrónicas y programas de operaciones. EADS-CASA ha fabricado la gran estructura de fibra de carbono que aloja el motor de la segunda etapa; también aporta la estructura de la caja de equipos y dos grandes elementos adaptadores de la arquitectura del cohete.

La capacidad de colocar 10 toneladas en órbita se debe a dos grandes diferencias respecto al Ariane 5 convencional, que puede lanzar hasta seis toneladas: el motor Vulcain 2 (que imprime un 20% más de empuje) y una nueva etapa superior criogénica adaptada a partir del motor del Ariane 4. Además, el modelo superpesado incorpora propulsores laterales de combustible sólido más potentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de febrero de 2005