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Reportaje:

Un año en tierras de Marte

Los científicos e ingenieros de la NASA celebran la llegada, hace un año, de su rover 'Spirit' al suelo del planeta rojo

Los dos vehículos todoterreno de la NASA, diseñados para cumplir una misión de 90 días, han superado todas las expectativas y siguen funcionando después de un año. Ayer, 3 de enero, la NASA celebró el aniversario de la llegada del primero de los dos robots al planeta rojo, el Spirit; el segundo, el Opportunity, descendió allí también sano y salvo tres semanas después. "Me asombra lo bien que van. Son máquinas resistentes construidas por un equipo fantástico", comentó Steve Squyres, investigador principal del proyecto Mars Exploration Rover, informa Space.com.

En el Jet Propulsion Laboratory, de Caltech, en Pasadena (California), donde nacieron estos robots y desde donde se controlan, hubo ayer aplausos, felicitaciones, festejos e incluso una tarta, justo un año después de que los científicos e ingenieros saltaran literalmente de alegría y satisfacción al comprobar que su artefacto había sobrevivido a seis meses de viaje desde la Tierra y, sobre todo, al arriesgado descenso en Marte.

Spirit está ahora en la zona bautizada Colinas de Columbia, a 3,2 kilómetros de distancia del cráter Gusev donde descendió el 3 de enero (la madrugada del 4 en España). Desde allí día a día, durante un año, ha explorado los alrededores, haciendo fotos y analizando rocas y sedimentos. Los datos que ha enviado tanto este robot como su gemelo Opportunity han permitido a los científicos deducir que en el pasado, no se sabe cuándo, el agua fluyó por la superficie de Marte.

Los controladores de los robots han ido aprendiendo a desplazarse por Marte, o más bien a conducir sus máquinas teledirigidas, haciéndolas más atrevidas. Los dos robot han sufrido pocos contratiempos -poquísimos teniendo en cuenta la osadía de la misión- aunque Spirit ha dado algún sobresalto más que Opportunity. Al poco de llegar, Spirit tuvo un problema de software en el ordenador y se quedó parado varios días. Pero los ingenieros lo arreglaron y evitaron que se repitiera el fallo en Opportunity. Varios meses después el mal funcionamiento de una rueda dejó al Spirit rodando sobre las otras cinco, pero sigue adelante y ahora está trepando por la ladera de una colina.

Opportunity encontró la semana pasado restos de la carcasa en que llegó a Marte, en concreto del escudo de protección térmica. Se ha acercado y ha hecho fotografías de los trozos; los ingenieros están muy interesados en comprobar los efectos que sufrieron la estructura y los materiales durante el descenso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de enero de 2005