Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Rey afirma que preservará la "unión solidaria de las diversas tierras de España"

Don Juan Carlos pide que los nuevos proyectos y debates se resuelvan con prudencia y concordia

La estabilidad y la prosperidad alcanzadas en España deben consolidarse y ampliarse, y en esa tarea "la Corona no escatimará esfuerzos". Asimismo "alentará y preservará la unión solidaria de las diversas tierras de España" y trabajará para armonizar intereses, y "arbitrar" el funcionamiento de las instituciones. Así se expresó el rey Juan Carlos en su mensaje de Navidad, en el que pidió a los partidos que resuelvan sus diferencias con prudencia y buscando la concordia y el interés colectivo. Don Juan Carlos apeló a los principios y valores de la Constitución y al "preciado consenso" en el que ésta se basa.

"El 11-M, España lloró con rabia y dolor, de forma unida y solidaria, a sus 192 muertos"

"Dedicamos un emocionado homenaje a todas las víctimas del terrorismo y sus familias"

En su mensaje de Nochebuena, retransmitido por radio y televisión, don Juan Carlos bordeó los asuntos políticos y las controversias que vive España con llamadas a la moderación y a la prudencia, ante las reformas que se avecinan e invitando a que se mantenga el principio del consenso que guió la elaboración de la Constitución. En su mensaje subyació el debate territorial que hay en España y la dureza del enfrentamiento político.

El Rey comenzó su intervención con el recuerdo del atentado terrorista del 11 de marzo pasado en Madrid. Don Juan Carlos mostró "afecto, comprensión, apoyo y solidaridad" a los familiares "de los abominables atentados terroristas del pasado 11 de marzo y a cuantos heridos causó esa enorme tragedia". "Aquel día toda España lloró con rabia y dolor, de forma unida y solidaria, a sus ciento noventa y dos ciudadanos que brutalmente perdieron la vida".

De inmediato extendió su dolor por todas las víctimas de la violencia en España. "Dedicamos un emocionado homenaje a todas las víctimas del terrorismo y a sus familias, que merecen nuestra mayor entrega". "Nuestros corazones siempre permanecerán ligados a su memoria. Su recuerdo, y el sufrimiento de tantos heridos, nos deben llevar a reforzar nuestra unidad para acabar con el terrorismo, con sus intolerables asesinatos, amenazas y extorsiones, desde la fortaleza del Estado de derecho y la cooperación internacional".

El Rey recordó en este apartado "la abnegada labor de la Justicia y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que se entregan día y noche" a la defensa de los derechos y las libertades de todos.

La Navidad es, dijo, un tiempo adecuado para "la reflexión serena y constructiva" y mirar hacia adelante siempre recordando cómo se ha logrado construir "la España plural y diversa" que hoy todos disfrutan. A partir de ahí, el Rey defendió tanto la unidad de España como su realidad de nación, así como el respeto a la pluralidad. "Veintiséis años de estabilidad y prosperidad en democracia es, sin embargo, un periodo corto, comparado con el vivido por las naciones más avanzadas de nuestro entorno. Tenemos la responsabilidad de consolidar y ampliar lo que juntos hemos conseguido", señaló el monarca, que se mostró convencido de que los españoles quieren seguir trabajando en la misma dirección.

"En esa tarea la Corona no escatimará esfuerzos. Siempre alentará y preservará la unión solidaria de las diversas tierras de España; trabajará con tenacidad para armonizar intereses, moderar y arbitrar el funcionamiento de las instituciones y fomentar el interés general por encima de ambiciones particulares". Tras esta declaración de principios, don Juan Carlos apeló a la Ley Fundamental. "Mantengamos los principios y valores de nuestra Constitución y el preciado consenso en el que se basa".

Después, el Rey recordó el último resultado electoral. "Tras las elecciones generales del pasado mes de marzo, se abría una nueva legislatura y un Gobierno era relevado por otro de distinto signo político, ambos guiados por el afán de servir leal y eficazmente a España". "La alternancia política es siempre escenario de nuevos proyectos y debates", continuó. "Debatir es algo propio del buen funcionamiento de toda democracia. Las diferencias políticas deben resolverse con prudencia, buscando la concordia y el interés colectivo, dentro del respeto a la Constitución".

El Rey no escatimó llamadas a la unidad de los españoles y a la estabilidad institucional. "Una sociedad abierta, madura y moderna, como la española, una democracia estable como la nuestra, necesita mantener instituciones sólidas y debidamente apoyadas, así como fomentar los planteamientos integradores". Esto es lo que quieren los ciudadanos, a decir del Rey: "Los españoles piden que sigamos construyendo juntos, y con la misma ilusión, una España mejor cada día". Al final del mensaje, don Juan Carlos volvió a referirse al ser de España. "España, como nación labrada durante siglos por nuestros antepasados, es la tierra a la que pertenecemos y el hogar común que hemos ido mejorando. Una tierra que encierra un cúmulo de riquezas históricas, artísticas, culturales y lingüísticas, así como tradiciones y valores, que debemos proteger y promover". Y de nuevo, antes de despedirse, recalcó: "Al ser España nuestra patria común, debemos contribuir con ilusión, desde el entendimiento, a asegurar su futuro".

Pero además de una patria unida, el Rey señaló que los españoles tienen demandas que deben ser satisfechas. "Un país socialmente más justo, que crezca en bienestar individual y colectivo, con más y mejor empleo, mayor seguridad ciudadana, y más amplias prestaciones sanitarias y sociales". Los ciudadanos también demandan "viviendas asequibles, un entorno natural protegido y un creciente esfuerzo investigador". Y continuó: "Una España que asegure la efectiva igualdad de derechos y oportunidades para todos, la plena equiparación de hombres y mujeres, y una justicia con recursos para ser más ágil y eficiente". La sociedad, al fin, reclama "erradicar" las causas de la pobreza y la marginación, y asistir a menores, discapacitados y atender y amparar a los mayores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de diciembre de 2004