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Navarra consolida una red de negocios rurales contra la despoblación

El viejo ultramarinos del pueblo no se ha cerrado. Todo lo contrario. Se ha convertido en un moderno establecimiento con un amplio surtido de productos, una oficina de turismo y un centro de servicios de comunicación para vecinos y turistas. Y todo en el mismo comercio, el comercio a mano.

La descrita en el párrafo anterior es la realidad de doce localidades navarras que disfrutan de un comercio de proximidad, renovado por completo dentro de una experiencia pionera impulsada por las instituciones públicas para evitar el despoblamiento rural, generar empleo y servicios y reforzar la economía de los pueblos.

El Gobierno de Navarra, a través de la sociedad pública Cein y en el marco de programas comunitarios diseñó en 1997 un plan para evitar el cierre de comercios, mantener el abastecimiento rural y potenciar la creación de nuevos establecimientos que mejoraran la calidad de vida de los vecinos del campo.Tres fueron los comerciantes que en 1998 dieron el sí a esta experiencia piloto, ya consolidada, que ha desarrollado eficientes negocios comerciales y de servicios evitando el cierre de comercios y la pérdida de empleos y el consiguiente despoblamiento. Su beneficio más directo ha sido obvio: ni vecinos ni visitantes necesitan ahora salir de la localidad para realizar muchas de sus compras, asesorarse sobre recursos turísticos o acceder a las más modernas tecnologías como internet o el envío de fax. Los comercios de proximidad de las zonas rurales con potencial turístico de Navarra tienen unas ventas, según certificado el programa de seguimiento, superiores a la media del comercio rural navarro.

La red, integrada en la Asociación Navarra de Comercios Rurales, está compuesta actualmente por doce establecimientos emplazados en pueblos con una población de entre 150 y 3.000 habitantes, con afluencia turística y con una superficie de venta aproximada de al menos 45 metros cuadrados. Se ubican en Acedo, Pueyo, Murillo el Fruto, Areso, Beintza-Labaien, Narbarte, Arantza, Igantzi, Espinal, Ezcároz, Roncal e Isaba. Antes de fin de año se inaugurarán otros dos en Aoiz y Mendigorría. La facturación media de estos establecimientos en los cinco primeros meses de 2004 fue de unos 13.000 euros por comercio. Algunos incluso alcanzaron ventas medias de hasta 22.000 euros.

Amplia variedad

"Su peculiaridad", explica Estefanía Erro, de Cein, "es que ofrecen una amplia variedad de productos demandados tanto por vecinos como por turistas (charcutería, frutería, pan, prensa...), ofrecen otros servicios (revelado de fotos, fax, correo, internet), pueden incorporar cafetería, actúan como auténticas oficinas de turismo (venta de productos tradicionales, información turística, folletos, guías oficiales) y utilizan en todo ello", añade Erro, "técnicas de gestión actualizadas además del sistema de autoservicio. En otras palabras, siguen un criterio de comercio moderno sin perder la calidad de lo tradicional".

Sus propietarios han disfrutado de las ayudas propias del departamento de Comercio del Ejecutivo foral, además de préstamos sin interés de hasta 18.000 euros otorgados por Cein y cuantías a fondo perdido. Además, han contado con la ayuda técnica gratuita necesaria para la realización de los estudios de viabilidad y diseño del modelo de negocio ajustado a cada localidad y demanda vecinal y turística.

Idoia Villanueva regenta uno de estos comercios a manos, el establecimiento Goizeder, ubicado en Espinal, además de ser la presidenta de la Asociación de Comercios Rurales de Navarra. "En casa teníamos un comercio familiar abierto desde hacía 23 años y en 1999 lo renovamos por completo con este programa. La experiencia ha sido positiva y hemos revitalizado las ventas y el servicio. Estamos muy contentos", señala Idoia, al que su madre ayuda en la gestión del local.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de diciembre de 2004