SALUD

Cáncer de colon

Es el segundo cáncer más frecuente en Occidente y la segunda causa de muerte por esta dolencia. Seguir una dieta rica en fibras, disminuir el consumo de grasas animales y someterse a pruebas diagnósticas periódicas son la mejor forma de controlarlo.

El cáncer de colon se ha convertido en el segundo más frecuente en Occidente, y en España. Si se coge a tiempo, las tasas de curación rondan el 90%, pero se trata de un cáncer silencioso y los primeros síntomas suelen aparecer cuando ya está muy avanzado. Otros estudios apuntan a que esta enfermedad es la segunda causa de muerte por cáncer, después del de pulmón en el hombre y del de mama en la mujer. Son datos alarmantes que deben servir para crear conciencia y estar atentos ante el menor síntoma.

Debido a la importancia de detectarlo cuanto antes y la relativa facilidad de los exámenes de detección y precisión, deberían hacerse por norma a cualquier adulto mayor de 50 años, y sobre todo a aquellos que hayan tenido algún antecedente familiar, tanto de cáncer de colon como de variantes del síndrome de Lynch I y II o colitis ulcerosas, ya que estos grupos son responsables más o menos del 10%-15% de todos los cánceres colorrectales. Este tipo de exámenes incluiría pruebas a realizar como el tacto rectal, la rectoscopia, la colonoscopia o un análisis de sangre que detecta el antígeno carcinoembrionario (CEA), que suele elevarse en la sangre en este tipo de cáncer.

Los principales síntomas del cáncer de colon son la alteración del ritmo intestinal habitual (tanto estreñimiento como diarrea), el sangrado en las deposiciones, una anemia inexplicable, sensibilidad y dolor abdominal en la parte baja del abdomen, obstrucción intestinal y pérdida de peso. Aun así es importante dejar claro que la mayoría de los cánceres de colon no presenta sintomatología alguna, de ahí la necesidad de chequeos de detección rutinarios a partir de cierta edad. Otro factor a tener muy en cuenta es no caer en el error de achacar a patologías anales, tales como hemorroides o fisuras anales, los episodios de sangrado, y acudir enseguida al médico de cabecera o de digestivo para dejar que sea él el que establezca un diagnóstico claro y preciso.

Rafael Lozoya, médico adjunto del servicio de cirugía general y digestivo de la clínica La Zarzuela, en Madrid, hace especial hincapié en determinar cuáles son los principales factores de riesgo para padecer este tipo de cáncer: "El cáncer de colon es un tumor que afecta más a hombres que a mujeres; es rara su aparición antes de los 40 años, su incidencia con la edad, factores hereditarios y tener hábitos dietéticos basados en dietas de grasa animal y no en las de fibra vegetal".

Antonio Juan Creix, jefe del servicio de digestivo del USP, Institut Universitari Dexeus de Barcelona, explica que ante la sospecha de un cáncer de colon es imperativa la realización de una colonoscopia que permita ver directamente el tumor y obtener muestras para el diagnóstico definitivo. "La colonoscopia", aclara, "se realiza con un tubo flexible que se introduce por el ano, y a través de un sistema especial de lentes permite visualizar el colon".

Tanto el doctor Lozoya como el doctor Creix están de acuerdo en afirmar que la principal forma de prevenir la enfermedad consiste en cuidar los hábitos dietéticos, limitando aquellos que favorezcan la aparición de las enfermedades (grasas de origen animal y alcohol) y favoreciendo aquellos que la disminuyen (como la fibra vegetal). También es importante practicar ejercicio de forma moderada (en su justa medida) y consumir el suficiente aporte diario de calcio.

Tratamiento

Para el tratamiento del cáncer de colon existen tres clases de tratamientos disponibles.

La cirugía. Se utiliza en todas las etapas de extensión del cáncer, pudiéndose utilizar en tumores cancerosos muy iniciales (se hace, mediante el colonoscopio, un corte de la zona afectada o pólipo). Si el cáncer es mayor, se extirpa el cáncer y una parte circundante de tejido sano, luego se conectan las terminaciones resultantes y se limpian los ganglios de la zona. Si la unión fuera dificultosa, se realiza una apertura del colon hacia el exterior, o colostomía.

La radioterapia. En el cáncer de colon puede ser interna o externa, y se usa sola o con cirugía y/o quimioterapia.

La quimioterapia. Se realiza a través de un tubo que se deja instalado en la vena mientras una bomba pequeña le proporciona tratamiento continuo por un periodo de semanas, o se realiza en inyecciones periódicas en la cánula instalada. Se suele administrar tras la operación de cirugía.

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