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Valdeón obtiene el Nacional de Historia por un libro divulgativo sobre Alfonso X

El académico defiende que los fondos del Archivo de Salamanca permanezcan unidos

Julio Valdeón (Olmedo, Valladolid, 1936) recibió ayer el Premio Nacional de Historia por su libro Alfonso X: la forja de la España moderna (Temas de Hoy). El catedrático de la Universidad de Valladolid, considerado uno de los principales medievalistas, recibió la noticia en Madrid, donde por la tarde tenía previsto asistir a una sesión de la Academia de la Historia. "Es uno de los mayores éxitos de mi vida profesional", dijo al conocer el premio. Alfonso X: la forja de la España moderna analiza en 231 páginas la figura del rey, centrándose en los aspectos políticos.

El premio, dotado con 15.025,30 euros, es un reconocimiento a la mejor obra de carácter histórico publicada en España en el pasado año y fue concedido por un jurado compuesto por Carmen Iglesias, Sabino Fernández Campo, Enrique Ruiz Doménech, José Manuel Sánchez Ron, José Ramón Urquijo Goitia, Juan Pablo Fusi y Luis Ribot, autor galardonado el pasado año. "En este caso, se combina una obra de gran rigor con la alta divulgación", aseguró Juan Pablo Fusi horas después de concederse el galardón. El historiador calificó Alfonso X: la forja de la España moderna como un ensayo elegante en el que prima la investigación pese a presentarse en un formato reducido. "El libro es original y novedoso porque no había obras que abarcaran la figura de este monarca desde perspectivas más recientes", añadió Fusi.

Experto medieval

A juicio del historiador y miembro del jurado, en este caso no sólo se ha premiado una obra determinada, sino que se ha valorado una carrera brillante. Valdeón está considerado como uno de los grandes conocedores de los siglos XIII, XIV y XV.

El catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Valladolid, que asistió ayer por la tarde a una sesión de la Real Academia de la Historia en Madrid, calificó el premio como "muy prestigioso y con una gran proyección nacional". Tras recordar el de Literatura, recientemente otorgado también por el Ministerio de Cultura, a su paisano el escritor Gustavo Martín Garzo, Valdeón dijo sentirse "satisfecho" por una distinción que "no me esperaba en absoluto, pero que me llena de orgullo y me parece un detalle muy emotivo".

Respecto a la obra premiada, el historiador reconoció que, a pesar de no ser una de sus materias abordadas con mayor asiduidad, la historia de Alfonso X indica "que jugó uno de los papeles más destacados en el pasado medieval, lo que incluso le llevó a enfrentarse a algunos nobles de la época", reticentes con la política lingüística que practicaba. "La razón de algunas de estas discrepancias", dijo, "puede derivar del hecho de que Alfonso X no entendía por qué cada ciudad se regía por sus propias normas", lo que le llevó a promover una unificación legislativa que dio como resultado Las Partidas, convertidas "en un legado extraordinario que se acabó imponiendo" en la corona.

Valdeón recordó también que Alfonso X el Sabio fue un hombre muy importante para la historia de la España moderna y que él fue precisamente el encargado de "lograr que aumentara la cultura del pueblo" ordenando que los textos legales "dejaran de traducirse al latín, un idioma hablado solamente por las élites, y lo hicieran al castellano". Entre las virtudes de este monarca, el historiador destacó su idea de que "la historia de España estaba hecha, a partes iguales, por cristianos, judíos y musulmanes". Además de señalar que "no tiene sentido renunciar a la historia", Valdeón recordó la procedencia judía de personajes de tanto peso en España como fray Luis de León o Teresa de Jesús.

El galardonado, uno de los expertos elegidos por el Ministerio de Cultura para informar sobre el contencioso de los fondos del Archivo de Salamanca que reclama la Generalitat de Cataluña, es partidario de que los fondos permanezcan unidos. El historiador, que representa a la Junta de Castilla y León en la comisión, dijo que s

u deseo es que se produzca un acuerdo y que los políticos actúen guiados por intereses académicos. Sostiene que si se fragmentan los fondos se acaban los archivos. "Si cada uno reclamara lo suyo, el Archivo de Aragón iría a Zaragoza, y los documentos del Archivo de Indias, la mayor parte irían a México", dijo a Europa Press. El historiador resaltó la complejidad del contencioso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de noviembre de 2004