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Reportaje:

Seis paradas de lujo entre Madrid y A Coruña

Murallas, lagunas, una mina de oro y cocido maragato en la A-6

Dos kilómetros de muros de pizarra circundan la ciudad de Lugo, uno de los grandes atractivos en la vía del noroeste. Urueña, Villafáfila, Castrillo de los Polvazares y Las Médulas son otros puntos de interés.

De Madrid a A Coruña, o viceversa: un viaje en coche de 590 kilómetros por la autovía A-6, a través de las provincias de Segovia, Ávila, Valladolid, Zamora, León y Lugo. Con vistas desde la carretera al castillo de Arévalo, al castillo de la Mota en Medina del Campo, al caserío y los viñedos de Rueda, al perfil sobre el Duero de Tordesillas o al castellano vértice iglesia-ermita-castillo de Mota del Marqués. Y, desviándose cinco kilómetros, el fabuloso interior mozárabe (siglo X), de la iglesia de San Cebrián de Mazote. Más las siguientes recomendables paradas:

1 KM 211

URUEÑA (VALLADOLID)

El pueblo de la música

Los 204 habitantes de Urueña viven rodeados por una muralla del siglo XIV, caminan por las estribaciones de los montes Torozos, con la vista sobre la Tierra de Campos, en un paraje natural de gran valor ecológico. Joaquín Díaz y Luis Delgado, músicos y folcloristas, han reunido en esta localidad vallisoletana su sabiduría, su experiencia y su patrimonio en dos museos únicos. Urueña es el pueblo de la música. La casona de la Mayorazga, un edificio del siglo XVIII, acoge la Fundación Joaquín Díaz, abierta todos los días excepto los lunes. Inaugurado en 1991, el museo presenta una de las colecciones españolas más importantes de música popular. Recoge una colección de más de 600 instrumentos típicos de Castilla y León; más de 200 romances de los siglos XIX y XX colgados en paneles temáticos sobre aventuras, crímenes, sucesos, religión..., seleccionados entre los más de 3.000 que contiene la biblioteca del museo; expone más de 100 grabados de trajes populares y posee 14.000 soportes sonoros y 400 vídeos de temas etnográficos grabados por Joaquín Díaz. Su biblioteca está formada por más de 13.000 títulos, especializada en tradición oral: literatura popular, cancioneros, romanceros, cuentos, leyendas, refranes, adivinanzas, trabalenguas, etcétera. Junto a la Fundación Joaquín Díaz se encuentra la colección de campanas cedidas por el fundidor Manuel Quintana, que reúne 20 piezas fabricadas entre los siglos XV y XX.

El segundo espacio dedicado a la música, el Museo de Música Luis Delgado, se puede visitar de viernes a lunes y expone una amplia colección de instrumentos de diversas procedencias y épocas, que permiten un viaje sonoro e imaginario por la historia de la música de todas las épocas y continentes. Con más de 400 instrumentos expuestos, el museo presenta desde un mellotrón de los años sesenta fabricado en el Reino Unido hasta unas campanas de bambú de Indonesia; desde un timple de Lanzarote hasta un oud (instrumento de cuerda) de Egipto. Todas las músicas posibles conviven en Urueña. Y para que nada falte, la recoleta librería Alcaraván enriquece el fin del trayecto con su especialización en música tradicional, cultura y naturaleza.

El castillo de Urueña, construido en el siglo XI bajo el reinado de Alfonso VI; la ermita de Nuestra Señora de la Anunciada, de estilo románico lombardo; el monasterio cisterciense de La Espina y la iglesia parroquial del siglo XVI completan la visita monumental.

- Fundación Joaquín Díaz (983 71 74 72; www.funjdiaz.net). Real, 4. Urueña. Entrada: 2 euros.

- Museo de Música Luis Delgado (983 71 73 81;

www.luisdelgado.net/museo.htm). Catahuevos, 10. Urueña. Entrada: 3 euros.

2 KM 239

LAGUNAS DE VILLAFÁFILA (ZAMORA)

Avutardas, grullas y ánades

En estas semanas otoñales, miles de ánsares comunes, grullas y ánades procedentes del norte de Europa llegan al complejo lagunar de la reserva de Villafáfila. Emplazada en plena llanura cerealista de Tierra de Campos, al noreste de la provincia de Zamora, está reconocida como una de las zonas húmedas más importantes del norte peninsular. La componen medio millar de hectáreas inundadas en forma de grandes lagunas y lagunazos, a las que se suman otras 30.000 de campos de labranza. Se calcula que en este espacio natural se concentra el 10% de la población mundial de avutardas -unos 2.000 ejemplares-, además de otras especies propias de los ambientes yermos y esteparios, como sisones, ortegas, alcaravanes y aguiluchos pálidos. Sin embargo, el volumen principal de aves se cobija en las láminas de agua, en un emplumado bullicio al que se suman las especies silvestres sedentarias de la zona, con las que se alcanzan hasta 110 tipos de aves.

Las poblaciones de Villafáfila, que da nombre al enclave, Villarrín de Campos y Otero de Sariegos ceden sus dominios territoriales a la reserva y al Centro de Interpretación de la Naturaleza El Palomar, situado a poca distancia de las lagunas, en la carretera de Villafáfila a Tapioles. Aquí se puede obtener información de las mejores rutas y senderos para recorrer el entorno a pie o en bicicleta.

- Desvío a la altura deVillalpando. Tomar la carretera a Villafáfila.

- Centro de Interpretación de la Naturaleza El Palomar (980 58 60 46).

- www.villafafila.com.

3 KM 323

CASTRILLO DE LOS POLVAZARES (LEÓN)

Parada gastronómica

En Astorga y su entorno destaca una joya gastronómica: el cocido maragato. Su degustación -justo al revés que el cocido madrileño- empieza con gigantescas fuentes atiborradas con 10 clases de carnes diferentes: costillas de cerdo, lengua y morro de vaca, morcillo, falda, chorizo ahumado, morcilla, tocino entreverado y gallina, además del suculento relleno. Luego, otra fuente de mantecosos garbanzos de la tierra, que se acompañan de montañas de repollo cocido lentamente, según el estilo -aseguran- del que se servía en el viejo obispado de Astorga. Finalmente, la sopa, muy sustanciosa, repleta de fideos. Aunque ningún documento atestigua el origen de este extraño capricho, la tradición popular asegura que se remonta a los orígenes del siglo XIX, coincidiendo con la invasión napoleónica. Los especialistas más recomendables se concentran en Astorga, Santiagomillas y el pueblo de Castrillo de los Polvazares.

Esta última población invita a una visita y puede ser un buen lugar para pasar la noche. Castrillo de los Polvazares es un pueblo espléndidamente conservado que sirvió de inspiración a Concha Espina para escribir su novela más importante, La esfinge maragata. Al fondo de la calle principal, flanqueada por casas señoriales de piedra, se localiza Cuca La Vaina, una posada restaurada en clave vanguardista por el arquitecto Juan Múgica Aguinaga. A través de sus grandes cristaleras de cuarterones se obtiene una espectacular panorámica del monte Teleno, emblema geográfico de la Maragatería. Valores turísticos que, sin embargo, quedan últimamente devaluados por el escaso interés que prestan sus propietarios al hotel y la frecuente indolencia del servicio hacia los huéspedes. La planta baja acoge un comedor con terraza.

- Hotel Cuca La Vaina (987 69 10 34). El Jardín, s/n. Castrillo de los Polvazares. La habitación doble, 55 euros.

Restaurantes: - Casa Arturo (987 20 30 70). Santiagomillas, km 9. Astorga (León). Abre fines de semana y festivos. - Casa Maruja (987 69 10 65). Real, 24. Castrillo de los Polvazares (León). Sólo abre previo encargo, para 4 comensales como mínimo. - La Peseta (987 61 72 75). Plaza de San Bartolomé, 3. Astorga. Cierra: domingos noche.

4 KM 382

LAS MÉDULAS (LEÓN)

Paisaje puro

Entre 3,5 y 5 toneladas de oro se calcula que pudieron obtener los romanos en la explotación aurífera de Las Médulas, cuyo paisaje de otoño -ocres y amarillos de las hojas caídas de los castaños mezclándose rabiosamente con los picuezos de cruda arcilla encarnada- es una infalible invitación a los viajeros para tomar el desvío desde la A-6 hasta el mirador de Orellán y, luego, hasta la entrada misma de esta zona arqueológica declarada en 1997 patrimonio de la humanidad. Las diversas capas arcillosas, salpicadas de cantos rodados, gravas, limos y arenas, permiten hacerse una idea de las técnicas mineras empleadas hasta el siglo III después de Cristo, cuando la mina fue abandonada. En especial el ruina montium, o derrumbe de las montañas (pozos y galerías sin salida exterior hacia los que se dirigía un caudal de agua que actuaba como un explosivo debido al efecto de compresión de aire). La Cuevona y la cueva de la Encantada se visitan a pie y dan cuenta del enorme volumen de la explotación. Y junto al mirador de Orellán, un túnel permite acceder a otro mirador al borde del desgarrado y fantástico barranco.

- Se accede a través de la ciudad de Ponferrada (tomar la N-536 dirección Ourense) o, más adelante por la A-6, en el desvío a Carracedo del Monasterio (hay carteles indicadores).

- Aunque el yacimiento es de acceso libre, existen visitas guiadas gratuitas organizadas por la Junta de Castilla y León, que salen del pueblo de Las Médulas a las 11.30, 12.00, 16.00 y 16.15.

- Aula Arqueológica Las Médulas (987 42 28 48). D

e octubre a mayo, sábados (de 10.00 a 13.30 y de 15.30 a 18.00) y domingos (de 10.00 a 14.00).

5 KM 488

LA MURALLA DE LUGO (LUGO)

Monumento único

Parada obligada en Lugo. Porque murallas romanas, a trozos, puede que haya muchas, pero como la de Lugo, ninguna. Más de dos kilómetros de muro (2.117 metros, según las últimas mediciones), reforzado con 71 cubos o torres (que en su día debieron de ser 85), conformando un cuadro irregular abierto, como los campamentos romanos, en cuatro puertas, las mismas que hubo hasta el siglo XIII; luego se añadieron otras seis. Los romanos se decidieron a cinchar el Lucus Augusti algo tarde, hacia el siglo III, cuando se convencieron de la bondad de sus aguas termales y de su valor estratégico.

Como ocurrió con otros recintos, este de Lugo estuvo a punto de ser demolido en aras del progreso y del modernismo. Para que la ciudad creciera y el tráfico fluyera. Si no se cargaron el corsé romano no fue por falta de ganas, sino porque echaron cuentas: calcularon (en 1905) que para desescombrar aquello hubieran sido necesarias más de millón y medio de cargas de carreta, y eso, la verdad, era un engorro. Así que la muralla fue indultada. Durante años estuvo ahí calladita, como una costra oscura, inofensiva. Hasta que los vientos cambiaron: en 1921 fue declarada monumento nacional, y en 2000, patrimonio de la humanidad.

Restaurada con mimo, se puede pasear por su adarve a lo largo de todo el perímetro, las 24 horas del día, sin pagar un céntimo. Desde la ronda de la muralla, el viajero puede auparse al adarve por la puerta que más le convenga, y si tiene el coraje de patearse el perímetro completo, hasta volver al punto de partida, tendrá en su mirada las claves (en forma de cúpulas y torres, huertos conventuales, arterias circulatorias y plazas) para entender el crecimiento, casi humano, de toda la ciudad.

- Más información: www.concellodelugo.org.

6 FINAL DEL VIAJE

A CORUÑA

Esencias urbanas

Bautizada como Fantópolis en uno de los relatos de una coruñesa famosa, Emilia Pardo Bazán, hace tiempo que dejó atrás las postales manidas de su Torre de Hércules y sus miradores blancos de La Marina y se giró decidida hacia el Atlántico. Basta doblar la esquina del faro romano para redescubrir una fachada urbana abierta a las playas de Orzán y Riazor. Vale la pena recorrer el paseo marítimo, renovado y casi alicatado hasta el techo, con sus farolas flamantes y sus duchas cromadas cegadoras, sus ornamentos para todos los gustos y hasta su tranvía ecológico. El hito es sin duda la Domus-Museo del Hombre, del arquitecto japonés Arata Isozaki, un edificio contundente y alienígena que recuerda un casco naval invertido.

Tan impresionante como la Domus por fuera es el cercano y reciente Aquarium Finisterrae por dentro. Uno de los mejores de Europa en su género, no hay que perderse el estupendo -y algo kitsch- camarote sumergido del Capitán Nemo ni dejar de ver las rayas y las estrellas de mar de su piscina táctil. Y si entra el temporal, A Coruña ofrece excelentes librerías (la mítica Arenas es parada obligatoria para buenos lectores) y museos: el de Bellas Artes (1995), de Manuel Gallego, ganó en su día el Premio Nacional de Arquitectura; la Fundación Barrié de la Maza programa siempre exposiciones de interés (muestra hasta enero parte de los fondos de la colección fotográfica de la Eastman House), y la Casa-Museo Pablo Picasso nos recuerda que allí hizo el malagueño sus primeros pinitos, entre 1891 y 1895.

- Domus-Museo del Hombre (981 18 98 40; www.casaciencias.org). Santa Teresa, 1. A Coruña. Abre de lunes a domingo, de 10.00 a 19.00. Entrada: 2 euros.

- Aquarium Finisterrae (981 18 98 42; www.casaciencias

.org). Paseo Marítimo. A Coruña. Entrada: 8 euros; menores de 14 años, 3 euros.

- Museo de Bellas Artes (981 22 37 23; http://museobelasartescoruna.xunta.es/default.jsp). Zalaeta, s/n. A Coruña. Cierra domingos por la tarde, lunes y festivos. Entrada: 2,40 euros.

- Fundación Barrié de la Maza (981 22 15 25; www.fbarrie.org). Cantón Grande, 9. A Coruña. Cierra lunes no festivos. Entrada gratuita.

- Casa-Museo Pablo Picasso (981 18 42 78). Visitas previa cita. Entrada gratuita.

GUÍA PRÁCTICA

Información

- Turismo de Castilla y León (902 20 30 30; www.turismocastillayleon.com).

- Información turística del Ayuntamiento de Urueña (983 71 74 45; www.uruena.net).

- Oficina de turismo de Ponferrada (987 42 42 36; www.ponferrada.org).

- Turismo de Astorga (987 61 82 22; www.ayuntamientodeastorga.com).

- Turgalicia, información turística de Galicia (902 20 04 32; 981 54 25 00; www.turgalicia.es).

- Oficina de turismo de Lugo (982 23 13 61).

- Oficina de turismo de A Coruña (981 18 43 44; www.turismocoruna.com).

- Tourespaña (901 300 600; www.tourspain.es).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de octubre de 2004

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