Manuel Vázquez Montalbán dejó un libro inédito de poemas, 'Rosebud'

Numerosas ediciones y actos recuerdan el primer aniversario de la muerte del escritor

Manuel Vázquez Montalbán se compró un ordenador portátil poco antes de su viaje a Australia y metió en él los proyectos en que estaba trabajando: Milenio, un libro sobre fútbol y dos de poemas. Rosebud, inédito y acabado, y Teoría de la famosa almendra de Proust, 20 poemas escritos en 2000 en homenaje al pintor leridano Benet Rossell. Fueron publicados en un libro de bibliófilo de edición muy limitada. En Barcelona, en Toulouse, en Melbourne, en México DF..., se recuerda estos días que el 18 de octubre de 2003 a Manolo se le paró el corazón en el aeropuerto de Bangkok.

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Para Anna Sallés, la viuda de Manuel Vázquez Montalbán, fue una sorpresa encontrar en el ordenador esos dos libros de poemas. Sabía que estaba trabajando en Rosebud, pero no que se hubiera llevado también Teoría de la famosa almendra de Proust. "Manolo siempre nos hablaba de sus novelas, de sus ensayos y de sus artículos, pero no de los poemas. Para él era algo muy íntimo. Con quien sí lo comentaba es con Manuel Rico, que es quien más sabe de su poesía".

Rico, poeta y crítico, explica que Manolo empezó a escribir Rosebud hace siete u ocho años, después de acabar Ciudad (1996), su último poemario publicado. Rosebud, el famoso trineo de Ciudadano Kane, ¿recuerdan?, "es un libro totalizador que cierra el ciclo iniciado en Una educación sentimental [1967] y en el que acaba volviendo a la infancia, a la madre. También está presente la necesidad de reflexionar sobre los orígenes ya en la antesala de la vejez. Desde Pero el viajero que huye [1990] va apareciendo en sus poemas una mirada diferente sobre el mundo, ya no esa visión de juventud de que se puede cambiar el mundo, sino que lo disecciona".

El escritor era muy consciente de esa evolución. "En el ejemplar que me dedicó de Pero el viajero que huye pone en la dedicatoria 'en este fin de ciclo".

MVM leyó en público algunos de esos poemas inéditos. "Fue en Priego, en la sierra de Cuenca, en 2001, durante un curso de verano sobre poesía y crítica. Él estaba encantado. Tenía una espina clavada: siempre le requerían para hablar de política, pero nunca para leer poemas, y él se consideraba, por encima de todo, poeta"

Rico recuerda que recitó, "maravillosamente bien, con gran emoción", versos dedicados a su madre. "Dejó conmocionados a los 40 o 50 alumnos que seguían el curso. Existe una visión dura de Manolo, como hombre político, de firmes convicciones, y esos poemas respiraban una enorme ternura. La gente se quedó con la carne de gallina". Rosebud es un libro acabado. "Es mejor aún que Ciudad y espero que no se tarde mucho en publicarlo".

Respecto a Teoría de la famosa almendra de Proust, Rico supone que lo estaba revisando. "Hace unos dos años, me envió una copia con una nota en la que me pedía mi opinión". El crítico comparará el original publicado en edición limitada con el que dejó MVM en su ordenador. Lleva como subtítulo 'Construcción y deconstrucción de una teoría de la almendra de Proust complementada con la construcción y deconstrucción de la magdalena de Benet Rossell'.

Un año duro

Ha sido un año muy duro para Anna Sallés y para su hijo, Daniel Vázquez. Jamás olvidarán aquella madrugada en que una voz fría les comunicó escuetamente la muerte de Manolo. Ambos viven una situación ambivalente: el dolor irreparable de la ausencia y al mismo tiempo la presencia permanente de MVM: no hay día en que no se le recuerde o se le rinda homenaje. Madre e hijo lo agradecen, aunque distorsione a menudo su vida cotidiana. "A veces pienso que tendría que pedir un año sabático en la universidad", dice Anna, porque los dos tienen claro que acudirán, siempre que les sea posible, a todos los actos en su memoria.

Estos días de aniversario son especialmente intensos. El viernes, Anna se fue a Grenoble, donde el festival de cine de la ciudad francesa rendía homenaje a MVM con la participación de Jorge Semprún. Daniel intervino ayer en una mesa redonda sobre el escritor en el Festival de Cine Negro de Manresa (Barcelona). Con él estuvieron Hado Lyria, traductora de Manolo al italiano; el actor Juanjo Puigcorbé, que dio vida a Carvalho; el crítico de cine Lluís Bonet y el librero Paco Camarasa.

De todas las convocatorias, la que más emociona a Sallés es la que se celebrará mañana por la tarde en Barcelona. En la calle de la Botella, número 11, en el antiguo Barrio Chino, donde nació Vázquez Montalbán, el Ayuntamiento descubrirá una placa en su memoria. Ácompañarán a la familia el alcalde, Joan Clos; Maruja Torres, y Xavier Vidal-Folch, director adjunto de EL PAÍS, entre otros. Luego se irán todos a Casa Leopoldo, donde se leerá un artículo del escritor sobre este restaurante del Raval, uno de sus preferidos, publicado en este diario.

A partir de las ocho de la tarde, en la librería barcelonesa Negra y Criminal, escritores y lectores leerán fragmentos de las novelas de Carvalho, hasta que el cuerpo aguante, y brindarán "por la caída del régimen". Habrá más actos en México DF, en Australia, en Grecia...

Manuel Vázquez Montalbán, en abril de 2000.
Manuel Vázquez Montalbán, en abril de 2000.VICENS GIMÉNEZ

Fin de ciclo

Durante un homenaje a Vázquez Montalbán en El Escorial el pasado verano, Eduardo Haro Tecglen preguntó a Anna Sallés: "¿Sabía Manolo que iba a morir?". Respuesta díficil, pero había tantas coincidencias... Murió en Bangkok; el primer volumen de su libro póstumo Milenio acaba en Bangkok; uno de sus carvalhos, Los pájaros de Bangkok, también le lleva a esos escenarios; en el poema 'El cartero ha traído el Bangkok post', de El viajero que huye, habla de "el extranjero que espera la vida o la muerte ignorado en un rincón de Asia".

Manuel Rico señala otra coincidencia: la obsesión por cerrar dos ciclos literarios al mismo tiempo. El de la poesía, con Rosebud, y el de las novelas de Carvalho, con Milenio, una novela totalizadora, como Rosebud, en la que el escritor reunió todos los temas que le interesaban.

Sus libros póstumos han sido acogidos con entusiasmo. De La aznaridad (Mondadori) se han vendido más de 150.000 ejemplares. Y de los dos volúmenes de Milenio (Planeta), más de 100.000. En septiembre salió la traducción al catalán del primero, Destinació: Kabul.

Planeta inició en noviembre de 2003 la reedición de las novelas de Carvalho. Hasta ahora: Los mares del sur, Los pájaros de Bangkok, Tatuaje, Yo maté a Kennedy, Asesinato en el comité central y El balneario. De aquí a final de año: Las recetas de Carvalho, La rosa de Alejandría y La soledad del mánager. En 2005 saldrá el resto de títulos.

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