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Argentina logra un acuerdo clave para renegociar su deuda tras firmar con los fondos de pensiones

El pacto alcanzado supone el 17% de los títulos en manos de los acreedores privados

Treinta y cuatro meses después de declarar la suspensión de pagos de intereses y capital de su deuda pública, Argentina dio ayer formalmente el primer paso para salir del virtual estado de quiebra y reanudar las relaciones con los mercados financieros internacionales. El Ejecutivo llegó a un acuerdo para el canje de títulos de deuda por nuevos bonos a plazos de pago más largos y con una quita promedio del 30% con las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFJP), que representan un 17% de los 82.000 millones de dólares en cesación de pagos.

Sobre 13.600 millones de dólares de deuda, los representantes de las AFJP aceptaron títulos a más largo plazo, pero "casi a la par" -a 1,40 pesos por dólar más la inflación- de lo que cotizaban cuando regía la Ley de Convertibilidad y se imponía la paridad uno a uno con el dólar. La quita es del 30%. El resto, 2.600 millones en Letras del Tesoro serán canjeados por títulos con vencimientos entre 2008 y 2014.

Como condición para el acuerdo, el Ejecutivo argentino impone que se den por terminadas todas las demandas legales iniciadas ante tribunales argentinos o extranjeros desde que se declaró la cesación de pagos en enero de 2001 y se derogó la Ley de Convertibilidad.

El próximo 15 de noviembre, y por cinco semanas, el resto de los inversores argentinos y extranjeros que tienen títulos públicos de Argentina impagados, podrán optar a canjearlos por tres tipos de bonos con una quita sobre el capital nominal de la deuda, según la propuesta que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, anunció en septiembre de 2003 durante la asamblea del Fondo Monetario realizada en Dubai.

El título "descuento" supone una quita del 75% sobre el capital original, con una tasa de interés que aumentaría progresivamente desde el 1% al 5% entre los 8 y los 32 años de plazo previstos para el pago. Los títulos "a la par" tendrán una tasa de interés fija entre el 0,5% y 1,5%, con pago de 20 a 42 años. El mismo plazo que tendrán los bonos "casi par", con una quita del 30% y una tasa de interés entre el 1% y el 2%. Un portavoz del ministerio de Economía dijo ayer a EL PAÍS que "no deben esperarse sorpresas ni modificaciones de última hora, ésta es la oferta definitiva: Argentina sólo va a comprometerse a lo que pueda pagar".

El ministro Lavagna confía en que los títulos con cupones de pago de intereses "atados" al crecimiento de la economía argentina serán "muy atractivos" para los inversores, pero prefiere "esperar a que hablen los mercados". Las declaraciones de los funcionarios no revelan el optimismo que se recoge en el Ejecutivo, donde se espera alcanzar "un porcentaje significativo" de aceptación de los acreedores, entre el 60% y el 70%, en enero de 2005. El Fondo Monetario reclama el acuerdo con el 80% del total. El presidente, Néstor Kirchner, anunció: "Vamos a resolver el problema de la deuda, pero no arrodillándonos, no a costa de las espaldas de los argentinos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 2004