Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Editorial:

Certezas de Ibarretxe

El 'lehendakari' nunca duda. Ayer culminó su discurso en el debate de política general reiterando sus convicciones e invitando a quienes no las comparten a avalarlas de todas formas, participando en el debate de una propuesta cuyo desenlace será el conflicto institucional. Su principal certeza es que "nada ni nadie" impedirá celebrar una consulta que convocará su Gobierno si el Parlamento vasco apoya su plan y las Cortes no lo convalidan. Lo impediría la ley, el artículo 6 del Estatuto, que no autoriza a convocar referéndum sin delegación expresa del Estado. Por tanto, la expectativa que abre es la del conflicto institucional.

Eso suponiendo que el plan sea aprobado en Vitoria. Para que tal cosa ocurra necesitaría el apoyo de Batasuna, formación que considera que lo único positivo de la propuesta es su preámbulo soberanista y el compromiso de consulta. E Ibarretxe ofrece a Batasuna certeza de consulta, o sea de conflicto con el Estado. Otra certeza del lehendakari es que la alianza PNV-EA-IU no es de circunstancias, sino "el cauce central" de la política vasca, destinado a durar sobre la base compartida del respeto de los derechos humanos y la defensa de la autodeterminación. Si la autodeterminación es el centro de la sociedad vasca se trata de un centro asimétrico. Como le recordó Patxi López, una consulta tendría sentido como forma de sancionar un pacto entre visiones diferentes, no para que una exigua mayoría imponga su visión contra el resto de la sociedad.

La mención a la continuidad del tripartito parece anunciar la voluntad de Ibarretxe de ir a las elecciones con un programa compartido por los tres socios. En esas elecciones debería participar Batasuna, según el lehendakari, porque no es democrático prohibir un partido por negarse a condenar el terrorismo. Argumento que reiteró luego Egibar. Pero no es ésa la razón de la ilegalización, sino las pruebas de que forma parte de una estructura dirigida por una banda que asesina a los miembros de los partidos rivales (a cuyas sedes y actos públicos considera "objetivos militares"). ¿No exige continuamente el PNV que Batasuna se emancipe de ETA? Y si la banda está hoy debilitada es por efecto de medidas a las que se opusieron Ibarretxe y sus socios, recordó también López.

El candidato socialista reiteró que no piensa contribuir a la legitimación del plan unilateral del nacionalismo presentando su propia propuesta unilateral, y sugirió al lehendakari cambiar de registro: renunciar a planteamientos que dividen a la sociedad en dos y buscar un acuerdo entre todos como el que precedió a la aprobación del Estatuto de Gernika. Un síntoma de la mentalidad con que Ibarretxe abordaba el debate es que, a un mes del 25 aniversario del Estatuto, en su discurso sólo hubo una mención a esa norma y fue para decir que en 1979 hubo una abstención del 41%. Pero su propia alternativa cuenta de entrada con la oposición (no la abstención) de partidos, PSOE y PP, que en las últimas elecciones recogieron el apoyo del 43% de los vascos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de septiembre de 2004