Marruecos condena a 15 años de cárcel a un terrorista por sus vínculos con los autores del 11-M

Un primo de El Chino, penado con ocho años de prisión por tráfico de drogas

La Cámara de lo Criminal de la Corte de Apelación de Rabat condenó el pasado viernes por la tarde a 15 años de prisión a Mustafá Chukri, vinculado con los terroristas de la célula de Morata de Tajuña, autores materiales de los atentados del 11-M en Madrid. Chukri, que fue juzgado en el marco de la ley antiterrorista marroquí junto con otras nueve personas, ha sido encontrado culpable de "constitución de una banda criminal para preparar y cometer actos terroristas, falsificación y uso de documentos falsos, tráfico de drogas y celebración de reuniones públicas sin autorización y ejercicio de actividades en el seno de una asociación no autorizada". En el mismo proceso, Hicham Ahmidan ha sido condenado a ocho años de cárcel.

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Sin embargo, Ahmidan -al que también se ha impuesto una multa de 10.000 dirhams (unos 900 euros)- sólo ha sido condenado por tráfico de drogas y no por los delitos relacionados con el terrorismo de los que también estaba acusado y ha sido absuelto.

Otros tres imputados, Mohamed Maher, Driss Kaaiasse y Ahmed Ben Kana, han sido condenados a penas de cuatro años de cárcel. Los restantes cinco imputados han sido condenados a penas que oscilan desde una multa a los tres años de prisión.

Mustafá Chukri, natural de Larache (Marruecos), fue detenido el 23 de marzo de este año en Tetuán, después de que su nombre apareciera mencionado por varios marroquíes detenidos en España en el marco de las investigaciones sobre los atentados contra los trenes de la muerte en Madrid. En el juicio, según fuentes jurídicas, admitió su vinculación con la célula liderada por Jamal Zougam.

El diario independiente Al Ahdat Al Magribía informó tras su detención que en el registro de su domicilio en el barrio de Tabula, de Tetuán, habían sido encontrados planos de las estaciones en las que se cometieron los atentados. Sin embargo, fuentes oficiales marroquíes desmintieron esos extremos, aunque no negaron que la detención de Chukri estaba relacionada con su participación en actividades terroristas.

Chukri emigró de forma clandestina a España en 1995 y durante tres años estuvo trabajando principalmente en tareas agrícolas, hasta que en 1998 fue expulsado a Marruecos. Posteriormente volvió a España en otras tres ocasiones.

Tras el 11-M y la detención de varios ciudadanos marroquíes en España, la policía marroquí realizó numerosos registros y varias redadas entre los integristas islámicos del norte de Marruecos, principalmente Tetuán y Tánger. Chukri es el primer condenado por su vinculación con los terroristas autores de la masacre del 11-M.

El primo de El Chino

Hicham Ahmidam, de 25 años, natural de Tetuán (Marruecos), fue detenido en Tánger el 25 de marzo de este año, después de que la policía española sospechase que había participado en la financiación y preparación de los atentados. Sin embargo, Hicham, primo del jefe de logística de la célula de Morata de Tajuña, Jamal Ahmidam, El Chino y Mowgli, pudo acreditar que el 7 de marzo, cuatro días antes de los atentados, había viajado a Tánger para visitar a la familia.

El juez Juan del Olmo, que investiga el caso, señaló que Hicham mantenía relaciones con su primo por tráfico de hachís y de vehículos (incluida la falsificación de placas de matrículas) con los que financiaban la adquisición de los explosivos y detonadores empleados en el 11-M. Como ejemplo, el juez mencionaba que el 21 de octubre de 2003 encargó tres placas de matrícula, entre ellas la de un vehículo Toyota Land Cruiser cuyo propietario no lo había solicitado. Usó un DNI falso, a nombre de Fernando Bellas Belasco. También encargó dos aletas delanteras de un Golf. Todos estos objetos fueron recogidos posteriormente por Mohamed Oulad Akcha, uno de los suicidas de Leganés.

En el domicilio de Hicham, en el Cerro de los Ángeles, en Madrid, donde vivía con su otro primo, Hamid Ahmidan, que permanece preso, la policía se incautó de 59,2 kilos de hachís y 35 kilos de éxtasis, valorados en 1.353.000 euros. Además, fue encontrado dinero y documentación alterada, como un DNI falso que presentaba la foto de Jamal Ahmidam y el nombre de Reduan Abdelkarder.

El tribunal marroquí, sin embargo, no le ha condenado por delitos de terrorismo, sino únicamente a ocho años de cárcel y una multa, por tráfico de drogas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 12 de septiembre de 2004.

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