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El Santander adelanta a noviembre la compra del Abbey para cerrar el paso a una contraoferta

La junta de accionistas del banco británico se celebrará en octubre, convocada por un juez

El Banco Santander quiere cerrar cuanto antes la compra del británico Abbey y ganar así tiempo ante una posible contraoferta del HBOS. El nuevo calendario adelanta un mes una operación que en principio se estimó culminar en diciembre, una vez celebradas las juntas de accionistas del Santander y el Abbey (octubre) y tras recibir el visto bueno de las autoridades regulatorias (noviembre). El Santander entre tanto se preparará para cotizar en la Bolsa de Londres, y convencer a los accionistas del Abbey, que recibirán acciones de la entidad cántabra más un dividendo. El tercero en discordia, el también británico HBOS, aún no ha presentado una oferta en firme por el Abbey, que en su caso se haría en metálico.

Aunque sobre la mesa del Consejo de Administración del Abbey Bank sólo existe la oferta del Santander, el banco cántabro no respira tranquilo. Los anuncios y filtraciones del también británico HBOS (Halifax Bank of Scotland) sobre que cuenta con los recursos financieros necesarios para lanzar una contraoferta sobre su competidor, el Abbey, han llevado a la entidad cántabra a adelantar un mes sus planes de adquisición, según adelantó ayer el diario Financial Times.

El Santander anunció el pasado 26 de julio su oferta sobre el 100% del Abbey consistente en dar una acción nueva del banco por cada título de Abbey, además de un dividendo extraordinario de 25 peniques. Esta oferta, valorada en 13.400 millones de euros, supone una prima del 28% sobre la cotización del Abbey. Los primeros contactos entre máximos responsables de las dos entidades se produjeron el pasado mes de mayo, pero entonces no fructificaron. El HBOS apareció entonces en escena, sin que hasta la fecha sus conversaciones con el Abbey se hayan traducido en una oferta concreta.

Aunque la compra por el Santander cuenta con el beneplácito del Consejo del Abbey, que ha recomendado a sus accionistas que la acepten, todavía quedan trámites por superar. Según impone la legislación británica, es un juez el que tiene que convocar una junta de accionistas para garantizar que todos ellos han tenido información en tiempo y forma para poder votar. La aprobación requiere el voto favorable del 75% del capital presente en la junta para que salga adelante. Si se alcanzase este quórum en la junta que se celebrará el próximo mes de octubre, la operación se llevaría a cabo, aunque el 25% del capital restante no estuviera de acuerdo con la misma.

El Santander quiere atraer también a los accionistas del Abbey, facilitando ese proceso de intercambio de acciones. La estrategia se desarrollará en dos frentes: en primer lugar, el Santander tiene previsto abonar el dividendo a los accionistas de Abbey en libras, por lo que fijará un pago de igual cantidad en euros y libras para los accionistas. La segunda afecta a la cotización del Santander en la Bolsa de Londres. La intención del banco presidido por Emilio Botín es acudir a esta plaza financiera para que coticen sus títulos. Pero, además, está previsto que previamente se fije un sistema denominado free facility para que los intercambios se puedan realizar a la mayor brevedad posible.

Problemas de competencia

Otro de los trámites a superar es el de las autoridades de la competencia de la Unión Europea. Bruselas ya se ha comprometido a hacer pública su decisión el próximo 17 de septiembre. Las autoridades regulatorias británicas también tendrán que dar su visto bueno, de forma que todo el proceso pueda culminar en noviembre próximo, un mes antes de lo anunciado.

La estrategia del Santander es que el tiempo juegue a su favor frente a una posible contraoferta. La más factible en estos momentos es la del HBOS, aunque ha habido otras sobre la mesa. En el caso de que el HBOS se decida, deberá seguir el camino ya iniciado por el Santander y obtener, además, el visto bueno de las autoridades de la competencia británicas. Éstas tienen un plazo mínimo de seis meses para pronunciarse.

El banco que preside Emilio Botín espera que los accionistas del Abbey opten en su caso por su oferta -el pájaro en mano- frente a la incertidumbre de otra que puede plantear serios problemas de competencia en el Reino Unido. El HBOS y Abbey compiten prácticamente en el mismo sector de actividad como entidades líderes en la concesión de créditos hipotecarios.

La suma de las dos entidades británicas les llevaría a contar con una cuota de mercado del 36% en hipotecas dentro del Reino Unido. También se produciría una importante concentración de sucursales bancarias, ya que aproximadamente el 75% de sus redes se encuentra a menos de 500 metros de distancia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de agosto de 2004