EL FUTURO DE IRAK | Elecciones en EE UU

Los demócratas se lanzan al ataque contra Bush por los errores de la guerra en Irak

EE UU ha pagado un alto precio en vidas, dinero y prestigio internacional, afirma Kerry

John Edwards, candidato a vicepresidente por el Partido Demócrata, parece haber insuflado un atisbo de energía a la campaña de John Kerry hacia la Casa Blanca. La nueva pareja electoral ha hecho este fin de semana su presentación formal ante la opinión pública con entrevistas en pareja a múltiples medios de comunicación de EE UU. Ninguno de los dos llega a acusar a George W. Bush de mentir, pero ambos han empezado a flirtear con la noción de que el presidente "ha faltado al valor de la verdad", lo cual eleva el tono anodino que ha venido empleando Kerry cuando trabajaba en solitario.

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Una encuesta que Newsweek publicará en su edición de hoy sitúa a Kerry 6 puntos por encima de Bush en intención de voto, la mayor distancia que el candidato ha alcanzado sobre el presidente: 51% para el demócrata frente al 45% para el presidente republicano. En la encuesta anterior de esta publicación, realizada en mayo y ajena al factor Edwards, Kerry obtenía un punto de ventaja sobre Bush, 46 frente a 45.

Cuando la candidatura de Ralph Nader entra en el juego, Bush y Kerry obtienen un 47% y un 44%, respectivamente. Computado el margen de error, el político independiente convierte esta batalla en un virtual empate. En todo caso, la lectura sociológica del salto de Kerry en las encuestas parece sencilla: la elección de Edwards como candidato a vicepresidente le ha dado al demócrata un bloque de indecisos mientras Bush mantiene su base inalterable.

Es interesante el resultado de otra pregunta formulada en la misma encuesta: si Bush se desprendiera de Dick Cheney como vicepresidente y ofreciese al actual secretario de Estado, Colin Powell, como candidato a ese puesto, la pareja Bush-Powell arrasaría a la que forman Kerry y Edwards por 53 frente a 44 puntos. Afortunadamente para Cheney, Bush dice que nunca lee los periódicos.

Edwards y Kerry han dedicado este fin de semana a realizar una gira intensa por los principales medios de comunicación, siempre en pareja y en ocasiones con sus cónyuges. Kerry parece confortable junto a la sonrisa de Edwards, a pesar de que, en términos puramente mediáticos, sale desfavorecido en cualquier comparación. Su disposición a aparecer cogidos de la mano o abrazados ha dado no pocas alegrías a quienes se dedican al arte de la comedia.

El candidato a vicepresidente también ha inyectado una tímida dosis de agresividad en el mensaje. "El valor de la verdad es uno de los principales en este país, y este Gobierno lo ha violado. Su sistema de valores está distorsionado y no está basado en la verdad", dijo Kerry a The Washington Post.

En sus declaraciones, en este caso a The New York Times, ambos se mostraron muy críticos con las decisiones del Gobierno sobre Irak y dejaron claro que éste va a ser uno de los temas principales de la campaña. Kerry afirmó que que EE UU ha pagado un alto precio en vidas, dinero y prestigio por una invasión que se basó en informaciones falsas e insistieron en la responsabilidad del Gobierno de Bush por sus errores. "Se han equivocado, y hay soldados que han perdido la vida porque se han equivocado", afirmó Kerry. "Y Estados Unidos está pagando millones de dólares porque se han equivocado. Y los aliados no están con nosotros porque se han equivocado", agregó.

De momento, ése es el límite de dureza al que están dispuestos a llegar. No van a llamar "mentiroso" a Bush ni van a apoyar a quien lo diga. Ocurrió, por ejemplo, en una celebración en Nueva York, en la que varios de los participantes llamaron "mentiroso" y "maleante" al presidente. El Partido Republicano ha criticado a Kerry y Edwards por permitir ese lenguaje en un acto electoral en que estaban presentes. "Nosotros decimos lo que queremos. La gente que estaba allí tenía sus propios puntos de vista. Lo que dijeron, lo dijeron ellos, no nosotros", afirma Kerry.

Edwards también realizó una demostración de mano izquierda al responder a una pregunta sobre Fahrenheit 9/11 en The New York Times. Hasta ahora, el equipo de campaña de Kerry ha querido mantener al candidato al margen de este filme para que no le salpique la posición extrema que defiende su director, Michael Moore. Edwards no ha querido decir si la ha visto (confirmarlo se interpretaría como un apoyo tácito a las tesis de Moore), pero defiende el derecho del cineasta "a expresar sus sentimientos más genuinos. Menos mal que en nuestro país se pueden expresar esos sentimientos", declaró el aspirante a vicepresidente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 11 de julio de 2004.

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