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EL 36º CONGRESO DEL PSOE

Zapatero pide al PSOE que no sea "el eco del Gobierno", sino la voz de la gente

El líder socialista anuncia que su prioridad es atender a las regiones más necesitadas

Unas veces con la mirada atrás y otras con proyectos de futuro, el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo ayer un recorrido por sus cuatro años al frente de este partido y aseguró que ahora "es el tiempo de convertir los ideales y las aspiraciones en logros". El líder socialista pidió a su partido en el primer día del 36º Congreso Federal que "no sea el eco del Gobierno, sino la voz de la gente". Incluso les instó a que sean exigentes con el Ejecutivo. Zapatero dejó claro ante los barones del partido que su prioridad es desarrollar las comunidades más desfavorecidas.

La tradición del PSOE de que el secretario general exponga su gestión y sea replicada a puerta cerrada por las federaciones se repitió ayer pero sin controversia ni conflicto. La gestión de la ejecutiva fue aprobada al filo de las once de la noche por unanimidad. El dirigente José Blanco recordó que es la primera vez en la historia del PSOE que esto ocurre. "Estamos en el congreso del aplauso", señaló un veterano delegado sin asomo de ironía sino como constatación de que los socialistas viven, tras haber alcanzado el Gobierno después de ocho años de oposición, uno de los periodos más dulces de su historia.

Ni en los tiempos de liderazgo indiscutible de Felipe González, que asistió desde la primera fila a la inauguración del congreso, ocurría algo así.

A Zapatero se le notó que está contento, e incluso un punto orgulloso, al recordar que sólo hace cuatro años llegó a la secretaría general y junto a su equipo, a quien elogió sin límite, ha llevado al partido al Gobierno. Recordó que en julio de 2000, "con 1.000 papeletas se logró que comenzara el cambio en España". Cuando mañana se elija la nueva ejecutiva y se voten las resoluciones surgidas de los trabajos de cuatro comisiones, también se abrirá otra etapa decisiva: "Ahora podéis convertir los ideales y las aspiraciones en logros", manifestó el presidente.

Aunque el debate autonómico, constante en el PSOE, no se ventila en público e incluso apenas hay enmiendas, sí estuvo presente en las conversaciones de pasillo y en los discursos de los cabezas de delegación de cada federación. Zapatero abrió el melón, pero sin entrar en profundidades, al decir que los socialistas defienden la España plural, que debe mostrar solidaridad con los territorios que más lo necesitan. Precisó que el concepto de "España plural" encarna muchas cosas pero para él prima la "cohesión social". Y anunció: "Es prioritario en la tarea de Gobierno el apoyo a los territorios menos desarrollados". Además dio por supuesto que su concepto lo comparte todo el partido.

La cohesión social y el contacto permanente con los ciudadanos es la tarea que corresponde al PSOE como partido, y ayer Zapatero lanzó la primera señal de lo que espera de la organización en esta etapa de poder. "Quiero que el PSOE no sea el eco del Gobierno sino la voz de la gente y que sea, además, exigente con el Gobierno. No me falléis".

Todos los intervinientes en la sesión posterior, que se celebró a puerta cerrada, le dieron la razón respecto a la cohesión social y a la solidaridad, aunque cada dirigente territorial interpretó a su manera qué debe ser la España plural.

El secretario general de los socialistas extremeños, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, puso el énfasis, al igual que Zapatero, en la solidaridad entre territorios y así lo hizo igualmente Rafael Simancas, líder del PSOE madrileño. El secretario general de los socialistas valencianos, Joan Ignasi Pla, abogó por las soluciones multilaterales y no bilaterales: es decir, la negociación de todos con todos, y no la de la ejecutiva federal con una federación en concreto.

Zapatero contestó una a una todas las intervenciones de los líderes territoriales con mención expresa a los problemas regionales que le exponían. Con Miquel Iceta, portavoz del PSC, fue especialmente afectuoso. Y tras mostrarse compresivo con sus demandas, pidió que los socialistas catalanes aprovecharan que en Madrid hay un Gobierno muy sensible a la singularidad de Cataluña.

El líder socialista recordó a sus compañeros que la razón de ser del PSOE está en servir a los ciudadanos. Cuando quedan "bastantes días" para llegar a las 100 jornadas de Gobierno, Zapatero hizo un repaso de las medidas de las que se siente más orgulloso y expuso promesas que en breve pondrá en marcha. "A pesar de las críticas, que se sepa que no vamos a dar ni un paso atrás en la ley integral para defender a las mujeres de la violencia", proclamó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de julio de 2004