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Reportaje:EL 36º CONGRESO DEL PSOE

Entre la vejez y la juventud

La delegada de más edad charla sobre la historia del PSOE con una de las más jóvenes

Por primera vez en la historia del PSOE, las Juventudes Socialistas tienen voz y voto en un congreso federal. Por primera vez, también, las mujeres ocuparán la mitad de los cerca de 30 puestos con los que se formará la ejecutiva socialista, el órgano de máximo poder en el partido.

Pero no ha sido fácil el camino ni para los jóvenes ni para las mujeres. De los 974 delegados socialistas del 36º congreso, Leonisa Ull, de 67 años, antigua alcaldesa de Aranda del Duero (Burgos), es una de las mayores. Y Leire Iglesias, de 25, directora del Instituto de la Juventud, con 180 personas a su cargo, una de las más jóvenes. Ayer, rememoraron juntas la historia personal de cada una, que es también la historia del partido.

Para Leonisa, los requetés eran los "falangistas navarros de boínas rojas". Para Leire, los requetés eran, hasta que estudió Historia Contemporánea, una tienda de Cáceres donde se vendía de todo.

Leonisa recuerda que su padre, capitán médico del ejército de la República, fue un hombre que sufrió una gran soledad a causa de sus ideas políticas. En la familia de su madre, recuerda ella, había mucho requeté que se avergonzaba de su padre. Estuvo preso después de la guerra. Cuando salió del presidio se fue a ejercer a un pueblo y se refugió en la cultura. "Tenía sus rayos X portátiles, estudiaba morse y era un gran radioaficionado. El régimen franquista no lo dejaba tener su propia emisora. Y yo veía que él escuchaba la radio a unas horas muy raras".

Pero el padre de Leonisa nunca le hablaba a ella de política. "Aunque él era un hombre de izquierdas, eso de la igualdad de oportunidades en aquella época no lo hubiese entendido bien. Con mis hermanos sí hablaba de política, pero para las mujeres ese tema era demasiado serio".

Leonisa asistió al 31º Congreso del PSOE, donde las mujeres lograron una cuota de participación del 25% en todos los órganos del partido. "Aquello no se cumplió desde un primer momento, pero poco a poco fuimos ganando poder", indica Leonisa.

Leire encontró gran parte de ese camino ya asfaltado. Pero recuerda que aún hoy se sigue exigiendo más a las mujeres: "Tenemos que demostrar más nuestra capacidad".

Leire se afilió con 16 años a las Juventudes Socialistas, en una época en que el PSOE echaba a perder el lema de "cien años de honradez" con casos como el de Filesa y gente como Luis Roldán. "El PSOE en principio no me inspiraba mucha credibilidad. Yo veía en el poder a unos dirigentes a los que había visto siempre ahí, que llegaron muy jóvenes, pero ya no lo eran; no tenían nada en común conmigo. Sin embargo, a las Juventudes Socialistas las veía más cercanas. Y fue el enfrentamiento dialéctico con el profesor de Historia lo que me animó a afiliarme junto a un amigo".

¿Quién de las dos lo ha tenido más difícil a la hora de hacer política? "Aparentemente", explica la más joven, "la generación de Leonisa lo tuvo mucho más difícil. Pero cuando llegaron al Gobierno todo estaba por hacer. Ahora uno tiene que ser más aventurero a la hora de trabajar para el futuro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de julio de 2004