Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Generalitat anuncia un aumento del 15% anual en investigación y desarrollo

Para este año el presupuesto se fija en 80 millones de euros

Carles Solà, consejero de Universidades e Investigación (DURSI), anunció ayer un incremento del 15% anual de los presupuestos de su departamento para financiar actividades de investigación y desarrollo (I+D). Este incremento, unido a los de otros departamentos y a la aportación del sector privado, debería permitir alcanzar una inversión del 2% del PIB catalán a finales de esta legislatura. Para 2007 el presupuesto es de 123 millones de euros.

Este año, sin embargo, el compromiso se reduce a un aumento del 12,5%. El presupuesto de 80 millones de euros, admitió Solà, "está condicionado" por gastos sociales considerados "perentorios" a los que no se podía oponer su departamento. "Deberemos corregir este diferencial en años próximos", añadió en presencia del presidente de la Fundación Cultura de Paz, Federico Mayor Zaragoza, y la catedrática de Ética Victoria Camps, que reclamaron mayor inversión y unas relaciones regidas por un nuevo marco ético de la investigación.

El anuncio de Solà se produjo a las pocas horas de haber sido entregados los presupuestos de la Generalitat, coincidiendo con la presentación del Consejo Empresarial del Centro de Regulación Genómica (CRG), la primera iniciativa de estas características que se impulsa en Cataluña para acercar los resultados de la investigación en el ámbito biomédico al mundo empresarial. La iniciativa, considerada "estratégica" por Solà, no esconde lo que, a su juicio, continúa siendo la "situación lamentable" de la ciencia en España debido en parte a una "concentración excesiva" de recursos en Madrid y a una inversión global en I+D que situó por debajo del 0,8% del PIB español. "La construcción de armas

[a la que se dedican cerca del 34% de los presupuestos públicos de investigación] no es I+D", dijo.

Solà ilustró las intenciones de mejora del Gobierno catalán en esta materia con el apoyo, pendiente todavía de "algún ajuste", de iniciativas como el programa Icrea -destinado a la contratación de científicos consolidados y al impulso de líneas de investigación punteras- y la adquisición de equipamiento científico de primera línea.

En esta misma línea de apoyo, Solà situó también ayer al Consejo Empresarial del CRG, en el que se integran, entre otras, las empresas Almirall Prodesfarma, Basf España, Caixa Catalunya, Contratas y Obras, Laboratorios Dr. Esteve, Novartis, Proust Science y Sanofi Synthelabo, y las fundaciones Lily y Mercedes Botín. El consejo empresarial, señaló Miguel Beato, director del CRG, tiene como objetivo fundamental establecer un nexo de unión entre el mundo empresarial y la investigación básica, en especial en áreas emergentes de conocimiento, como la biomedicina, o las potentes plataformas tecnológicas surgidas en la llamada era posgenómica.

Beato reclamó un "cambio de actitud" en el mecenazgo empresarial para conseguir una mayor financiación de la investigación. "La inversión en ciencia básica", señaló, "produce un efecto multiplicador". El consejo empresarial recién constituido, añadió, puede brindar "oportunidades mutuas de colaboración" entre el sector público y privado para la formación, la prestación de servicios especializados y el área de negocios.

Para que la colaboración sea efectiva, además de establecer líneas punteras de investigación, el director del CRG demandó un esfuerzo para alcanzar una plena competitividad internacional. "Ahora el CRG no es competitivo" en el escenario europeo, pero "lo será en 2005", cuando culmine la construcción del nuevo centro en el que deben integrarse 33 grupos de investigación en áreas como la genómica, la terapia génica, la bioinformática y la genética médica, además de la biología celular y del desarrollo o la biología de sistemas, ambas en plena efervescencia.

La incorporación de parte del futuro Centro de Medicina Regenerativa, que previsiblemente dirigirá Juan Carlos Izpisúa Belmonte, debe completar las aspiraciones del CRG de convertirse en un polo de atracción biomédica en Europa.

Por su parte, Federico Mayor Zaragoza, en un discurso crítico con la orientación que está tomando la ciencia europea y la española en particular, se refirió a la deslocalización de la investigación como un fenómeno que evitar, algo que difícilmente puede conseguirse con la empresa. "El conocimiento es una fuente inmensa de dinero", precisó, "por la capacidad de transformarlo en aplicación".

Victoria Camps, por su parte, reclamó un código de conducta ético entre la investigación pública y el sector privado, basado en la necesidad de cooperación, la transparencia y la responsabilidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de mayo de 2004