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LA POSGUERRA DE IRAK | La reconstrucción

La corrupción se lleva el 20%

"Millones de dólares de los fondos de la reconstrucción están desapareciendo en una red de sobornos, comisiones y precios inflados", de acuerdo a una investigación ampliamente documentada del programa Marketplace de la cadena de radio pública de Estados Unidos. Charles Adwan, de la organización Transparencia Internacional, confirma lo descubierto por Marketplace y calcula que "un 20% del dinero se pierde en corrupción".

La investigación de Marketplace cita numerosos casos de corrupción:

- Compañías iraquíes rutinariamente pagan sobornos para conseguir contratas de reconstrucción, generalmente a funcionarios iraquíes pero también a empleados de empresas de EE UU. Según el contable Hekmet Ali Jalil, los libros de contabilidad que él firma son "una ficción" diseñada para encubrir el pago de sobornos.

- Funcionarios de ministerios se presentan al Banco Central de Irak y "literalmente" cogen bolsas de dinero sin que nadie les pregunte.

- Tiendas de Bagdad venden fármacos y equipos médicos robados por empleados del Ministerio de Sanidad y revendidos en el mercado negro. El saqueo ocurre igualmente en otros ministerios: en el de Energía, funcionarios corruptos venden equipos y maquinaria; en el de Justicia, hay jueces que piden dinero para emitir fallos favorables; en el de Vivienda, hay funcionarios que aceptan sobornos para conceder casas.

- Miembros del Consejo de Gobierno de Irak también están acusados de aceptar "decenas de millones de dólares".

- Los traductores que trabajan con la coalición para la Autoridad Provisional o para las contratas se han convertido "en las figuras más corruptas". Al menos una docena de empresarios iraquíes entrevistados por Marketplace aseguran haber recibido visitas de traductores prometiéndoles suculentas contratas a cambio de quedarse con el 50% del trato.

EE UU no ha tomado medidas para impedir que prospere la corrupción. Una enmienda al presupuesto de reconstrucción que hubiera criminalizado los sobornos y las comisiones en Irak fue derrotada. La escasez de inspectores del inmenso laberinto de contratas deja campo abierto a los saqueadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de mayo de 2004