Sanofi paga 54.500 millones por Aventis para crear la tercera farmacéutica mundial

La Comisión Europea aprueba con condiciones la operación de los dos grupos franceses

Sanofi-Synthélabo ha pagado 54.500 millones de euros para hacerse con su rival Aventis, el grupo farmacéutico franco-alemán nacido en 1999 de la fusión de Rhône-Poulenc y Hoechst. El gigante resultante, que será rebautizado como Sanofi-Aventis, ocupará el tercer puesto en el ranking del sector farmacéutico mundial, empleará a más de 102.000 personas (2.000 en España) y moverá unos 26.000 millones anuales para obtener beneficios de 3.000 millones. La Comisión Europea aprobó ayer la operación, pero con condiciones: la nueva empresa tendrá que desprenderse de varias licencias de medicamentos. La Bolsa castigó a las dos compañías con fuertes caídas. Aventis retrocedió un 5,51% y Sanofi perdió un 6,97%.

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En la clasificación mundial de las mayores sociedades farmacéuticas, Sanofi-Aventis aparece detrás de la estadounidense Pfizer y la británica GlaxoSmithKline, pero por delante de la suiza Novartis, que el pasado 23 de marzo también se había declarado interesada por la adquisición de Aventis. La entrada de Novartis en la batalla por Aventis parece ser el origen de que Sanofi-Synthélabo se haya visto obligada a mejorar su propuesta inicial en casi 8.000 millones, pagando por cada acción un 34% más del precio que tenían en Bolsa el 26 de enero, cuando los franceses dirigidos por Jean François Dehecq hicieron público su interés por la sociedad franco-alemana encabezada por Igor Landau.

La nueva oferta puede materializarse de diversas maneras: intercambio de cinco acciones de Sanofi y 120 euros por cada seis títulos de Aventis, o bien abonando 68,93 euros por cada acción de Aventis. Se estima que Sanofi-Synthélabo tendrá que pagar en efectivo unos 15.500 millones de euros, 6.000 más de los que había previsto Dehecq el pasado mes de enero. Sanofi espera cubrir la deuda que generará la operación con el cash flow generado en un plazo de cinco años.

La dirección resultante del grupo deberá estar integrada por 17 personas: ocho procedentes de Sanofi y ocho de Aventis, además del cargo del presidente, que será ocupado por un representante de la primera de las sociedades: Dehecq, por el momento. Éste ha declarado que "la fusión se hará sin ningún despido ni cierre de ningún centro", pero esas palabras despiertan un cierto escepticismo. "La fusiones en el sector acostumbran a comportar la supresión de entre un 10% y un 15% de puestos de trabajo", declaraba un representante sindical. Dehecq ha insistido en que los reajustes de plantilla se harán sólo contando con las jubilaciones y que no será desmantelado ningún centro de investigación en Europa. La filiales en España negociarán una "armonización" de sus plantillas, que suman en total más de 2.000 empleos, informa Europa Press.

Para Landau, que dejará el cargo de presidente de Aventis a cambio de una sustanciosa indemnización, la mejor noticia radica en que "a partir de ahora la energía y los esfuerzos que consagrábamos a luchar entre nosotros se dedicarán a construir una nueva empresa".

La operación recibió ayer el visto bueno de Bruselas, que condicionó su aprobación al compromiso de la nueva compañía de desprenderse de varias licencias de medicamentos. El grupo farmacéutico deberá ceder a la competencia, entre otros, los fármacos para tratar la trombosis Fraxiprane y Atristra. Esta venta supondrá la cesión del centro industrial de Notre Dame de Bondeville (Seine Maritime Francia), que, según Sanofi, pasará a manos de GlaxoSmithKline. En cuanto al tratamiento del cáncer colorrectal, se ha comprometido a vender el conjunto de sus actividades de desarrollo, producción y comercialización, en el conjunto de los países cubiertos por el contrato de licencia de Aventis sobre el producto Campto. Los medicamentos más conocidos de las sociedades son Plavix, que protege de los riesgos de trombos sanguíneos; Stilnox, que combate el insomnio; Elaxotine, que sirve en el tratamiento del cáncer; Allegra, indicado para las alergias; Taxotere, que se utiliza en tratamientos oncológicos; Lantus, que es un medicamento para combatir la diabetes, y Actonel, eficaz contra la osteoporosis.

Presencia en EE UU

La fusión aporta a Sanofi una presencia importante en EE UU, que es muy importante por razones cuantitativas y cualitativas, pero también porque es un país en el que el precio de los medicamentos no está sujeto a control y eso permite a las farmacéuticas hacerse con beneficios impensables en mercados controlados.

El Gobierno francés ha intervenido en diversas oportunidades para forzar la fusión en detrimento de Novartis. El primer ministro Jean-Pierre Raffarin hizo ayer unas declaraciones que sirven de líneas maestras de la política industrial francesa: "La fusión corresponde a lo que deseamos, a la construcción de grandes polos de una verdadera política industrial europea en la que Francia pueda desempeñar un papel importante, de manera que podamos luchar contra esa terrible amenaza para las economías europeas: las deslocalizaciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de abril de 2004.

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