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CAMBIO POLÍTICO | La investidura del próximo presidente

Zapatero depende de los votos de ERC para salir investido en primera votación

IU-ICV y CHA votarán a favor, CiU se abstendrá y CC y el PNV decidirán tras el discurso

El futuro presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, depende de los ocho votos de ERC para salir investido el próximo viernes, en primera votación. Si no tuviera esos apoyos, el líder socialista tendría que someterse de nuevo a la investidura, 48 horas después, con éxito seguro. El PSOE y ERC mantendrán una reunión hoy, aunque en las filas de los independentistas catalanes hay pocas dudas de que se podrá llegar a un acuerdo. IU-ICV y la Chunta Aragonesista tienen ya decidido el sí. CiU ha anunciado que se abstendrá. CC duda entre la abstención y el sí, y el PNV entre la inhibición y el no.

Coalición Canaria quiere que se reconozca en la Unión Europea la singularidad de las islas

El PSOE lleva en su programa las demandas de Esquerra para apoyar la investidura

Los dirigentes socialistas Alfredo Pérez Rubalcaba y Diego López Garrido, presidente y secretario general, respectivamente, del Grupo Parlamentario Socialista, comenzaron ayer la tercera y última ronda de sondeo a los grupos parlamentarios para preparar la sesión de investidura. Su objetivo consiste en lograr que Zapatero salga elegido en primera votación, contando con los votos de al menos otros dos grupos que le den esos 12 diputados que le faltan, sin tener que aguardar a una segunda vuelta.

Todo apunta a que lo lograrán, y Zapatero será investido el viernes con los votos del PSOE, de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), de IU y de la Chunta Aragonesista. Eso bastaría, pero es posible que se incorporen también los de Coalición Canaria, que decidirá sólo tras escuchar a Zapatero. Quedan algunas conversaciones. Sobre todo la que mantendrán hoy Rubalcaba y López Garrido con Joan Puigcercós, portavoz de ERC. Sin sus ocho votos no es posible la investidura en primera vuelta.

Los republicanos, según Puigcercós, están especialmente interesados en asuntos como la paralización del Plan Hidrológico Nacional, la defensa del nuevo Estatuto de Cataluña que surja del Parlamento autonómico, un impulso al papel de catalán en Europa, el reconocimiento de la pluralidad del Estado y un paquete de medidas sociales similar al que se promueve en el tripartito catalán. ERC espera que todos estos extremos estén en el discurso de Zapatero.

En el programa del PSOE puede leerse todas esas ofertas. Zapatero se comprometió a que desde el Gobierno central apoyaría la reforma del Estatuto de Cataluña que saliera "por consenso" del Parlamento de esa comunidad. No cabe duda de la batalla del PSOE contra el PHN y, por último, el reconocimiento de la "pluralidad" de España está en la declaración de principios del PSOE.

Eso sí, el líder socialista está decidido a ser fiel al programa electoral con el que se presentó a las elecciones y, por tanto, pidió desde el primer momento a Rubalcaba y al futuro ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, que comenzaron las conversaciones con los grupos, que "escucharan" a la oposición pero sin compromisos cerrados. Los interlocutores consultados aclaran que no se trata de altanería sino de respetar el programa electoral.Rubalcaba y López Garrido se reunieron ayer con Gaspar Llamazares y Joan Herrera, presidente y portavoz del grupo Izquierda Verde (IV), compuesto por IU e ICV. El resultado, según fuentes de ambas partes, fue muy satisfactorio. Prácticamente ya no hay dudas de que los cinco diputados de IV, nombre oficial del grupo, votarán sí en la investidura, aunque se mantiene el formalismo de que quieren escuchar el discurso del candidato antes de tomar una decisión.

El camino entre el PSOE e IU ya estaba muy trillado. El futuro presidente del Gobierno ya dispensó un trato especial a Llamazares al reunirse con él en la víspera de Semana Santa. Es el único dirigente de otro partido al que ha recibido. Los planteamientos de Zapatero sobre temas sociales y de política internacional agradaron especialmente al político de la coalición verde e izquierdista. Al margen de consideraciones ideológicas, el líder socialista cree oportuno tener "gestos" con esa coalición, sobre todo porque es consciente de que ha recibido muchos miles de votos de electores que habitualmente han apoyado a IU.

Rubalcaba y López Garrido escucharon ayer del presidente de Coalición Canaria, Paulino Rivero, sus demandas para esta legislatura. Las prioridades de este grupo pasan por un nuevo Régimen Económico Fiscal y el reconocimiento de la especificidad canaria en los ámbitos europeos. Rivero aseguró a sus interlocutores que el sentido del voto de su grupo se fijará tras escuchar el discurso del futuro presidente. A nadie se le oculta, no obstante, que por ahora las relaciones son buenas. De hecho, CC ha recibido un trasvase de dos diputados y seis senadores socialistas para poder formar grupo parlamentario en las dos cámaras

Menos dudas tiene el representante de la Chunta Aragonesista, José Antonio Labordeta, quien tras escuchar el compromiso de que se suspenderá el PHN, sus líneas generales sobre política social y su interés por modificar radicalmente la política exterior, se inclinó sin dudarlo por el sí.

Mientras, Convergència i Unió (CiU) decidió ayer en la reunión de su ejecutiva que se abstendrá. El secretario general de la federación y jefe del grupo nacionalista en el Congreso, Josep Antoni Duran, destacó la actitud "positiva" mostrada por los socialistas hasta ahora, pero pese a ella dijo que CiU optaba por cumplir "estrictamente" el compromiso asumido en la campaña electoral de no apoyar la investidura ni de Rodríguez Zapatero ni de Mariano Rajoy.

El PSC, ERC e ICV recriminaron a CiU que ahora opte por la abstención cuando en las dos últimas legislaturas apoyó a José María Aznar.

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, consideró ayer "difícil" que su partido apoye la investidura de Zapatero. Imaz declaró a Radio Popular que su partido no ha adoptado todavía una decisión sobre cuál será su voto, aunque en todo caso la duda parece residir entre el no y la abstención. Imaz explicó que lo que separa a su partido de los socialistas es "cómo abordar la normalización política en la sociedad vasca y el futuro del autogobierno". La única diputada de EA, Begoña Lasagabaster, se abstendrá al igual que la de Nafarroa Bai, Uxue Barkos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 2004