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Disminuyen las ventas en las librerías españolas medianas y pequeñas

Los libreros piden a los editores que les faciliten más información

El 50% de los libros que se publican se venden en España a través de librerías y cadenas de librerías, frente al 33% en los años noventa. Este dato positivo contrasta con otro alarmante: las librerías medianas-grandes (las que facturan entre 300.000 y 600.000 euros al año) disminuyeron sus ventas, en 2002, en 18.000 euros respecto a 2001. Las librerías medianas-pequeñas (aquellas que facturan entre 150.000 y 300.000 euros anuales) redujeron sus ventas en más de 72.000 euros en 2002.

Esta "tendencia negativa puede indicar que la situación de estancamiento que caracteriza la evolución del mercado interior del libro en España estos últimos años puede tener unos mayores efectos en el segmento de las librerías de menor dimensión", según un estudio realizado por BCF Consultors para la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), que fue presentado ayer en Madrid.

Las grandes librerías (entre las que se incluyen cadenas como El Corte Inglés, Fnac o Casa del Libro) incrementaron sus ventas de libros en más de 200.000 euros en 2002. Éstas utilizan mayoritariamente el ordenador por módem -de mucha mayor rapidez y efectividad- para sus pedidos a las editoriales. En cambio, un 47% de las medianas siguen utilizando el fax, lo que indica la necesidad de modernizar la gestión de muchas librerías.

Las grandes superficies registraron en 2002 un volumen de ventas de libros de algo más de un 10% del total, pero en cuatro años han duplicado las ventas de los textos escolares.

Las devoluciones de libros en general alcanzan un 30%. De cada 100 libros, las librerías venden 70 y devuelven 30. En el caso de las novedades de los llamados "libros de temporada", las devoluciones pueden ser mucho más altas.

El Observatorio de la librería se inició en 1999 con un mapa de las librerías y continúa con el informe presentado ayer, que analiza la evolución de las librerías entre 2000 y 2002. El estudio se ha hecho con 541 librerías de toda España.

Incertidumbre

El informe ha permitido confirmar a los libreros que "el canal de venta de las librerías ha mejorado", según afirmó Fernando Valverde, presidente de CEGAL, pero también han podido constatar "la incertidumbre del futuro, que no se da sólo en las librerías, sino en todo el comercio minoritario frente a las grandes superficies". Sobre todo, dijo Valverde, el estudio es "una herramienta de trabajo".

La sobreproducción, la atomización de la distribución, les preocupa, y aún más la escasa información que reciben de los editores en general. Buena parte de las editoriales no registra puntualmente sus libros en el ISBN, otras retrasan la información de sus programaciones por miedo a la competencia."Nosotros la necesitamos para poder atender a los clientes", dijo Fernando Valverde.

Los libreros están a la espera de que funcione la OLE (Oficina del Libro Español), una base de datos de los títulos vivos en España y, más adelante, también de los latinoamericanos, que probablemente estará en marcha a finales de año. Confían en que, con ella y con el nuevo sistema informático (SINLI) para unificar facturas, albaranes, recibos de devolución, etcétera, se agilice el funcionamiento de las librerías. "Debemos tener capacidad de servir al cliente el libro que nos pida, y que no tengamos en la librería, en un plazo máximo de 48 horas".

Valverde habló, por otra parte, del 19º Congreso Nacional de Libreros, que se celebrará en Málaga del 10 al 13 de marzo próximos. En él debatirán sobre "desafíos y estrategias para afrontar los problemas del futuro", de las nuevas tecnologías y del fomento de la lectura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de marzo de 2004