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Directivos de empresa increpan a a Carod por su reunión con ETA

Pujol recrimina por carta al líder de Esquerra sus ataques a CiU

El secretario general de Esquerra Republicana (ERC), Josep Lluís Carod Rovira, recibió ayer un serio correctivo de varios directivos de empresa catalanes a raíz de su entrevista con la cúpula de ETA. Carod, que presidió un almuerzo en el conservador Círculo Ecuestre de Barcelona, defendió con tenacidad su derecho a mantener contactos con los terroristas siempre que sirva para impedir nuevas acciones violentas y salvar vidas. Y afirmó tajante: "Yo ya he pagado con creces las consecuencias de mi reunión con ETA".

Carod ya fue alertado por los propios directivos del Círculo Ecuestre del malestar reinante en el mundo empresarial por sus contactos con ETA y le advirtieron de que así se lo expresarían en público durante el coloquio posterior.

El líder republicano no eludió el contacto con los dirigentes empresariales. Primero, dictó una conferencia exclusivamente de tipo económico, sabedor de que a su término le esperaba el rapapolvo en el turno de preguntas. Carod, que no disimuló su incomodidad, tuvo que oír cómo les empresarios le recordaron a sus compañeros asesinados, secuestrados u obligados a pagar el denominado impuesto revolucionario. Y el "error" de sentarse a conversar con los "que aprietan el gatillo en la nuca para reventar cabezas". Y, por su puesto, le recriminaron la mala imagen de Cataluña que esta crisis ha generado en el resto de España y las negativas consecuencias económicas.

El tono extremadamente duro de las preguntas, precedidas siempre por agrias críticas, hizo mella en el candidato que, sin embargo, no se amilanó ante un auditorio netamente hostil. Carod, en un tono calificado de "chulesco" por alguno de los asistentes, hizo una defensa numantina del derecho a dialogar con ETA -"como hicieron los gobiernos de la UCD, PSOE y PP", afirmó- y se comparó con el político británico John Hume iniciador del proceso de paz en Irlanda del Norte con sus entrevistas con la cúpula del IRA y de su brazo político Sinn Fein.

La opinión unánime de los empresarios en contra de Carod se evidenció cuando el auditorio aplaudió la intervención del abogado José Manuel Moya, quien reprochó a Carod su silencio "ante el Parlament y ante la ciudadanía" respecto al contenido de su conversación "de seis horas" con la cúpula de la banda terrorista. El líder de ERC contuvo la respiración. Y, sacando pecho, contestó: "Prefiero saber que he salvado una sola vida humana que no ganar unas elecciones o mantener el cargo de conseller en cap".

El abogado Alejandro Blanco y el empresario Joan Coromines afearon a Carod que sea capaz de hablar con ETA, con Xabier Arzalluz o con Arnaldo Otegi, de la disuelta Batasuna, y en cambio reivindique el aislamiento político del Partido Popular. Por su parte, Carod Rovira negó sus contactos con Arzalluz - "he hablado con él una vez por teléfono y en cambio Aznar se ha reunido, almorzado y cenado un montón de veces", respondió- y explicó que simplemente prefiere "un PP en la oposición que en el Gobierno".

Otro de los asistente, el presidente de la Cámara de Comercio Hispano-Norteamericana, Jaime Malet, le culpó de haber desgastado a Cataluña "como marca" con un contacto "con la peor marca que es ETA". "ETA está durando más que el franquismo. Y alguien tiene que hacerle ver, 45 años después, que matando no ha conseguido los objetivos que pretendían. La vía policial y judicial ha de ir acompañada", contentó el cabeza de lista de ERC en las generales. Por la mañana, Josep Lluís Carod se mostró convencido de que este episodio de crisis beneficiará las expectativas electorales de ERC.

Carod sólo cosechó aplausos cuando denunció la "campaña de linchamiento político" a la que, en su opinión, está siendo objeto; las " barbaridades y mentiras" que estos días se han dicho de él y el "tono ofensivo y calumnioso" de algunas portadas de periódicos.

Antipatriotas

Por su parte, Jordi Pujol remitió ayer una carta a Carod Rovira en la que le exige no apelar al "patriotismo" para recabar apoyos por su "error" y rechaza cualquier paralelismo entre este caso y el de Banca Catalana con el que "intentaron destruirme". El ex presidente de la Generalitat, que agradece a los republicanos su apoyo en la querella de Banca Catalana, advierte al líder de ERC que, a pesar de las críticas lanzadas por CiU "los problemas gordos" le han llegado de los socialistas "que han forzado tu salida del Gobierno y una fuerte pérdida del peso de ERC y del nacionalismo". Para Pujol a Carod los problemas también le han venido del PP: "Pero en este caso puedes pensar que el perjuicio es inferior al beneficio electoral que puedes sacar, ya que en este tema ERC y PP os beneficiáis mutuamente".

Pujol lamenta que los dirigentes de ERC hayan "metido" a CiU en medio de la polémica, calificándola de "antipatriótica" y expresa su deseo de opinar sobre esta crisis después del 14-M.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 2004