Berlusconi cede e introduce cambios en la reforma de la ley de pensiones

El Gobierno italiano dio ayer un paso atrás en su proyecto de reforma de las pensiones. El ministro del Bienestar, Roberto Maroni, presentó a los sindicatos un nuevo plan que, dijo, recogía "muchas de las reivindicaciones" sindicales, y en el que desaparecía el cambio brusco en las condiciones de jubilación que hasta ahora se planteaba para 2008. Las huelgas, el rechazo de la izquierda y el malestar de dos partidos, Unión del Centro y Alianza Nacional, integrados en la coalición de Silvio Berlusconi, obligaron al Gobierno a rectificar.

El anterior plan de reforma establecía que a partir de 2008, para jubilarse con la pensión completa, los hombres deberían haber cumplido los 65 años (actualmente son 60) o haber cotizado durante al menos 40 años (actualmente son 35). En el caso de las mujeres, no había cambios. El nuevo plan establece una reforma más gradual: en 2008, con 60 años o 35 años cotizados, se podrá percibir un 95% de la pensión; en 2010, la pensión íntegra requerirá 36 años de cotización; en 2012 harán falta 37 años. Y el objetivo de la jubilación a los 65 o a los 40 años de cotización se alcanzará después de 2015.

Se mantienen, por otra parte, los incentivos económicos para quienes acepten voluntariamente, desde el momento en que se apruebe la ley de reforma, retrasar la jubilación hasta los 65: la base sobre la que se hará el cálculo que fija la pensión será más alta.

La nueva oferta fue presentada anoche a los sindicatos y hoy, salvo sorpresas, será aprobada como proyecto de ley por el Consejo de Ministros. "El Gobierno respalda de forma unánime el plan, ésta es la última oferta de diálogo", afirmó Maroni. La respuesta sindical no se conocerá al menos hasta hoy, aunque las centrales reconocieron avances "aceptables".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de febrero de 2004.

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