Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PP valora el proyecto de Prodi mientras el PSOE lo critica

El PP recibió ayer con optimismo la propuesta de perspectivas financieras para el periodo 2007-2013, es decir, para la Europa ampliada a 27 Estados, mientras dirigentes socialistas españoles la criticaron por insuficiente. En ambos casos, las referencias iban dirigidas de forma especial a la posibilidad de que España pierda fondos regionales en el futuro (o incluso el Fondo de Cohesión si su renta por habitante supera el 90% de la media europea). Cálculos oficiosos de Bruselas señalan que España corre el riesgo de perder una cuarta parte de los más de 7.000 millones anuales que percibe de la UE en esos conceptos.

Loyola de Palacio, vicepresidenta de la Comisión y ex ministra del PP, señaló ayer que, con la propuesta de Bruselas, "la cohesión se mantiene como un pilar esencial de nuestro modelo europeo de desarrollo". Para ella, las cantidades globales dedicadas a ese capítulo aumentan un 32% y eso será adecuado para repartir entre los nuevos países de la UE y las regiones que, por efecto estadístico, ya no tendrían derecho a percibir las ayudas más importantes.

Para el líder del PP en la Eurocámara, Gerardo Galeote, el aumento para fondos regionales "puede permitir a España afrontar con confianza el objetivo de la convergencia real". Más prudente, el vicepresidente Rodrigo Rato había dicho por la mañana en Bruselas que el techo del 1,24% de la renta nacional europea (como se fijó) para los presupuestos comunitarios era "un mínimo". Sin embargo, Loyola de Palacio afirmó por la tarde que la Comisión había tomado una decisión "valiente a pesar de las fuertes presiones" y que la propuesta de Bruselas era "un compromiso ambicioso y realista para una UE a la altura de los desafíos de los próximos años".

Más ambiciones

No es lo que piensa el socialista Joan Colom, vicepresidente de la Eurocámara, donde pasa por ser el máximo experto en los presupuestos comunitarios. "Parece que tenemos más ambiciones que presupuesto", dijo Colom tras preguntarse insistentemente de dónde saldrá el dinero que la UE necesita para la ampliación.

Pero cada uno lo ve a su manera. Nada más difundir la Comisión su propuesta, el ministro sueco de Finanzas, Bosse Ringholm, la calificó de "irrealista" y aseguró que su país tendrá que pagar unos 1.300 millones de euros más al año si finalmente se aprueba tras el año y medio que durará la negociación entre los Estados. Francia, Alemania, Reino Unido, Suecia, Austria y Holanda (el club de los contribuyentes netos a la Unión) difundieron en diciembre su exigencia de que el techo presupuestario no superara ese 1%. En términos reales será del 1,14%, pero ese 0,14 de más ya escandaliza a los ricos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de febrero de 2004