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La Guardia Civil capturó el año pasado en el mar a 10.791 inmigrantes, un 47% más

La Guardia Civil interceptó durante 2003 a 10.791 inmigrantes en pateras en las aguas que circundan las islas Canarias y bañan la Península, entre Huelva y Granada. La cifra, ofrecida ayer por Ángel Acebes, ministro del Interior, al presentar el balance anual del instituto armado,

supone un 47% más que en 2002 y el 14% de los 77.289 extranjeros detenidos cuando intentaban entrar ilegalmente en España por las fronteras de Ceuta y Melilla, los aeropuertos y mediante desembarcos en patera.

La afluencia de irregulares, a tenor de los datos de la Guardia Civil, no se frena. Los intentos frustrados de entrada en España aumentaron un 7% (77.289, frente a los 72.232 de 2002) y también las detenciones por estancia irregular (un 26,8%). En total, el instituto armado interceptó en 2003 a un total de 87.685 irregulares.

El ministro atribuyó a la eficacia del Servicio Integral de Vigilancia Electrónica (SIVE) el aumento de las interceptaciones en el mar, en detrimento de las efectuadas en las playas y en el interior del territorio. Los interceptados en el mar fueron 10.791, frente a los 7.341 de 2002, lo que supone un 47% más, prácticamente el mismo descenso que se ha producido en las capturas en la costa y el interior: 10.096 en todo el año pasado, mientras en 2002 fueron 12.410.

El Estrecho otra vez

Además, el Estrecho (comprendido en un sentido más que amplio, desde Huelva a Almería) está sustituyendo de nuevo a Canarias como principal punto de entrada por mar. Por la costa peninsular lo intentaron sin éxito 9.923 extranjeros (1.331 más que el año antepasado) mientras por las islas trataron de entrar otros 9.212 (461 personas menos).

Para completar el cuadro de los flujos migratorios, Acebes explicó que la Guardia Civil frenó el intento de entrada a través de Ceuta y Melilla (a nado, rompiendo las alambradas fronterizas, mediante avalanchas concertadas) a 56.402 personas, fundamentalmente ciudadanos de Marruecos que fueron devueltos al otro lado de la raya casi al instante. Sumados todos los datos citados más las personas que fueron detenidas en zonas rurales por estancia irregular, el total de inmigrantes sin papeles que fueron capturados por la Guardia Civil fue de 87.685, es decir, un 9% más que en 2002.

La mayoría de ellos intentó introducirse en el territorio nacional con apoyo (mediando precio) de los grupos organizados que se dedican al tráfico de humanos. El instituto armado desarticuló 136 redes dedicadas al proxenetismo, la contratación ilegal de trabajadores extranjeros y el tráfico de personas puro y duro, y detuvo en relación con las mismas a 436 personas. Además, otras 775 personas, la inmensa mayoría de nacionalidad española, fueron detenidas por explotar a trabajadores extranjeros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de enero de 2004