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Dos nuevos tratados argentinos

Estos dos libros son expresión de una cultura que no quiere abdicar, a pesar de las recurrentes crisis económicas y sociales argentinas, de su papel histórico: el de una intervención fuerte sobre la red de opiniones, juicios y órdenes alternativos y sucesivos que constituyen un canon: el latinoamericano. Así, de la conformación de la tradición americana -desde la perspectiva de los lectores- trata el libro de Susana Zanetti, mientras que Julio Premat se dedica a la construcción literaria -estilo, obsesiones, temas, fantasmagorías- de uno de los clásicos americanos actuales, Juan José Saer.

Zanetti trabaja el canon continental -estético, ideológico, político y educativo- de la América en lengua española desde finales del siglo XVIII: "El libro como objeto, como soporte" con sus "gestualidades, poses o ademanes" que "en América Latina debemos focalizar siempre" en dos perspectivas: una, "la cantidad de títulos y el número de ejemplares de cada uno de ellos publicado"; dos, "el desarrollo de mecanismos que posibiliten la circulación" entre centro y periferia. A partir de El Lazarillo de ciegos caminantes, de Alonso Carrió de la Vandera, se proponen diversos hitos decimonónicos: Carmen Arriagada, El periquillo sarniento de Fernández de Lizardi, Amalia de José Mármol -a la que Zanetti dedica algunos de los capítulos más sutiles del libro-, el archivo de José María Gutiérrez y una provocadora incorporación, Lima Barreto, de la literatura brasileña. Ya en el siglo XX, el objeto es la representación y funciones de la lectura en la obra narrativa de Teresa de la Parra, Roberto Arlt, Alejo Carpentier, José Emilio Pacheco, Manuel Puig y, por fin, Armonía Sommers. Con una impresionante documentación y aparato de notas -útil, preciso, riguroso-, La dorada garra de la lectura corona -y une- dos trayectorias excepcionales: Zanetti -catedrática de Literatura Latinoamericana de la Universidad de Buenos Aires- fue una de las grandes responsables del Centro Editor de América Latina de Buenos Aires, que desde los años sesenta hasta finales de los ochenta amplió y educó al público lector argentino.

En cuanto a La dicha de Saturno, siguiendo la línea que desde 1969 y en sucesivos trabajos abriera María Teresa Gramuglio -El lugar de Saer, de 1986, sigue siendo una aproximación fundamental a este autor-, Julio Premat propone diversas modulaciones textuales características de Saer de la figura del melancólico, que "sabe", pero no "cree", para así trazar "las características de un mito personal del nacimiento de la escritura, relativamente explícito en El entenado, pero reconocible en el resto de sus ficciones" (página 33). A partir de un recorrido exhaustivo de la abundante obra saeriana, Premat sitúa su orientación dentro de la "crisis de la representación del siglo XX que Saer encara sin ninguna frivolidad, porque el objetivo no es exponer lo inoperante de un género o un modo narrativo, sino ir más allá". El objetivo de este interesantísimo ensayo -su operación crítica y su diseño- es cubrir, en suma, la trayectoria "que une las pasiones al relato, la fiebre a la geometría, lo subjetivo y secreto al objeto de comunicación estética e imaginaria" (página 423). Al hacerlo, Premat compone un modo plural -desde la teoría literaria en su cruce con el psicoanálisis- de abordar textos que, como los de Saer, ponen en cuestión, sin clausurarla ni suprimirla, la definición misma del arte literario.

¿Cuál es el contexto en que estos tratados aparecen? Advertirán los lectores de estas líneas que el membrete de la editorial Beatriz Viterbo es "Beatriz Viterbo": nada menos que la amada muerta de El Aleph, el más célebre de los cuentos del célebre Borges. El sello es literario, pero no casual. Tampoco su existencia es errática: a esta altura, en sus diversas colecciones (Ensayos Críticos, Estudios Culturales, Tesis/Ensayo, El Escribiente y Ficciones) los interesados encontrarán rescates clásicos, como Ezequiel Martínez Estrada, Manuel Puig o Letras de Borges de Sylvia Molloy, además de narradores y poetas como César Aira, Arturo Carrera, Margo Glanz, Alberto Laiseca, Tununa Mercado, Daniel Guebel, Milita Molina, Óscar Taborda, Osvaldo Aguirre, Carlos Dámaso Martínez, Sergio Chejfec o Sergio Delgado. Entre sus ensayistas, finalmente, para completar la línea de un horizonte riquísimo que no se ha resignado nunca al vaciamiento editorial: Nicolás Rosa, Alberto Giordano, Ana María Porrúa, Adriana Astutti, Sandra Contreras, Reinaldo Laddaga, Josefina Ludmer, Francine Massiello, Juan B. Ritvo, Jorge Panesi, Jorge Schwartz, Graciela Montaldo, José Amícola, Sergio Cueto o Elisa Calabrese.

Susana Zanetti. La dorada garra de la lectura. Lectoras y lectores de novela en América Latina. Julio Premat. La dicha de Saturno. Escritura y melancolía en la obra de Juan José Saer. Beatriz Viterbo editora. Rosario (Argentina), 2003. www.beatrizviterbo.com.ar

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 09 de enero de 2004.

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