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La Bolsa italiana teme que la crisis de Parmalat cause un efecto dominó

Bruselas aún espera informes del Ejecutivo de Berlusconi sobre el plan de salvación

Las bolsas italianas, cerradas desde el pasado miércoles, esperan con temor la apertura de los mercados el próximo lunes. Temen que la crisis del grupo alimentario Parmalat provoque un efecto dominó de consecuencias impredecibles. La cuestión es si las medidas adoptadas por el Gobierno de Berlusconi podrán evitar la crisis de confianza en el conjunto del sistema empresarial italiano. Bruselas aún no ha recibido los informes del Ejecutivo italiano sobre la crisis.

Sólo el lunes, cuando se abran los mercados, se podrá saber si el efecto dominó registrado en la Bolsa tras saltar el escándalo continúa. El martes, el último día que abrió la Bolsa, fueron muchas las empresas que registraron fuertes pérdidas. Fue el caso de Fiat, que retrocedió en la jornada un 4,15%, y de bancos como Capitalia o la Banca Nazionale del Lavoro, prestamistas de Parmalat, y que cayeron un 6,06 % y un 5,47% respectivamente.

Mientras los operadores aguantan la respiración, a Bruselas aún no han llegado informes del Gobierno italiano sobre la evolución del caso Parmalat. La portavoz del Ejecutivo europeo, Antonia Mochan, explicó que "estamos esperando que [el Gobierno italiano] nos informe sobre las medidas tomadas" puesto que cualquier iniciativa gubernamental deberá ser "fiscalmente neutra".

Ayer tampoco hubo noticias sobre el fundador y ex presidente de Parmalat, Calisto Tanzi, cuya familia es propietaria del 51% de las acciones y que, presumiblemente, está en el extranjero.

La crisis Parmalat empieza ya a tener repercusiones en otros países europeos. En Francia, el Group Laitier des Pyrénées (Gpl), que abastece a Parmalat, ha manifestado que se encuentra al borde de la quiebra.La polémica por la falta de control estatal sigue agravándose. Ante las declaraciones del gobernador de la Banca de Italia, Antonio Fazio, que minimizó su responsabilidad en el caso, el presidente de la Comisión de Finanzas de la Cámara, Giorgio la Malfa, comentó ayer que "si la banca de Italia no tiene tampoco deberes de vigilancia sobre los bancos y el ahorro, entonces quiere decir que ya no sirve para nada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de diciembre de 2003