Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Madrid crea el Paseo del Arte con tres grandes museos ampliados

El Prado, Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza abrirán sus nuevos espacios durante 2004

Las ampliaciones de los museos del Prado, Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza, que aportan 52.000 metros cuadrados de superficie de exposiciones, bibliotecas y servicios, con una inversión de 147 millones de euros, formarán a finales de 2004 el Paseo del Arte, entre Cibeles y Atocha, en el centro de Madrid. La ministra de Educación y Cultura, Pilar del Castillo, presentó ayer este "proyecto de Estado" como "uno de los más grandes programas culturales del mundo", con proyección internacional que imita a los conjuntos museísticos de Berlín, Londres o Washington.

Dos autocares de periodistas y medio centenar de directores de museos, arquitectos, patronos, funcionarios y políticos acudieron ayer a la visita programada por la ministra de Educación y Cultura, Pilar del Castillo, para conocer el estado de las obras de ampliación de los museos del Prado, Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza. Los tres museos funcionan al mismo tiempo que aumentan sus espacios públicos en el eje del paseo del Prado, sometido también a una futura actuación urbanística, proyectada por el equipo de los arquitectos Álvaro Siza y Juan Miguel Hernández León.

En esta zona, convertida en un Paseo del Arte, que se quiere identificar con la Isla de los Museos, de Berlín, o los Museos del Mall, de Washington, se incorporará el centro Caixa Fórum, de Herzog y De Meuron, ya en obras. Los tres museos en ampliación, situados a diez minutos a pie, reciben tres millones de visitantes al año.

"Las ampliaciones de los tres museos, con ciencia cierta, se presentarán de forma escalonada a lo largo de 2004", afirmó Pilar del Castillo, que en ningún caso pudo adelantar una fecha cercana a las próximas elecciones, como hizo en la anterior visita a las obras del Prado. El Thyssen tiene previsto presentar el nuevo edificio con la colección internacional de Carmen Thyssen a finales del mes de marzo, y en octubre, la dedicada a Gauguin y los orígenes del simbolismo, mientras que el Reina Sofía prepara para el mes de junio la apertura del edificio de las exposiciones temporales con la muestra dedicada a Dalí y la cultura de masas, a la que seguirá otra sobre Liechtenstein. El Prado quiere presentar, posiblemente en el mes de diciembre, un montaje sobre el retrato español, de El Greco a Picasso, en las salas que ilumina el claustro de los Jerónimos, en fase de nueva colocación.

Francesc Pla, del equipo de cinco arquitectos que amplían el Thyssen-Bornemisza, dijo ayer que las obras, definidas como "trabajo de laboratorio", iban "a toda pastilla". Ante la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza y el conservador jefe, Tomàs Llorens, explicó las conexiones entre el nuevo espacio, que han dejado dos edificios de viviendas, y el actual con la colección histórica, planteadas como una continuidad tipológica entre palacios. En las cinco nuevas plantas se van a situar las salas de exposiciones con la colección de la baronesa y otros servicios del museo. La fachada se plantea como un gran telón de fondo de un eje verde que entra desde el paseo del Prado y termina en un jardín encima del restaurante. "Estamos muy ilusionados todos, y mi marido desde el cielo estará contento", declaró la baronesa Thyssen. Añadió que en el futuro las dos colecciones estarán unidas, "es lo lógico".

"Las obras están muy avanzadas", dijo Juan Manuel Urgoiti, presidente del patronato del Reina Sofía, al presentar "el edificio de arquitectura contemporánea más importante de Madrid". La construcción del proyecto de Jean Nouvel fue comentada por el arquitecto director, Alberto Medem, ante las estructuras metálicas y de hormigón que forman los tres edificios de la biblioteca, las exposiciones temporales y el auditorio, que forman una plaza triangular bajo una cubierta de acero y vidrio de 9.000 metros cuadrados, que ofrece su imagen desde la plaza de Atocha. El proyecto se plantea a la sombra de Sabatini, independiente del antiguo hospital General, que dedicará tres plantas completas a la colección permanente, y las nuevas edificaciones contienen "muchas sutilezas", según Medem. Destacan en el interior los espacios para la biblioteca y los colores grises y burdeos en las fachadas.

El arquitecto Rafael Moneo empezó la visita en el ábside de la sala de Velázquez, futuro enlace con el vestíbulo de distribución hacia los Jerónimos, con servicios públicos y un auditorio. Las dos plantas para exposiciones temporales, con galerías de seis metros de altura, están situadas bajo el cuadrado de 25 por 25 metros del claustro, cuyas piedras vuelven al mismo lugar una vez restauradas. Moneo destaca el diseño urbano de la espalda del museo, con los parterres que enlazan con el Jardín Botánico. Desde este lugar, Pilar del Castillo anunció un "tiempo de celebraciones" (Gadamer) con el nuevo Paseo del Arte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de noviembre de 2003