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La UE lanza un plan inversor de 62.000 millones para potenciar el crecimiento

El programa se basa en 56 proyectos de infraestructuras, seis en España, por 17.000 millones

La Comisión Europea presentó ayer un plan de inversiones para impulsar el crecimiento económico, el conocimiento y la competitividad de la UE, basado en 56 proyectos de infraestructuras, redes de energía y banda ancha e investigación. El conjunto del plan está valorado en 62.000 millones de euros y debe estar concluido en 2010, idealmente con una financiación privada del 40%, sin la cual Bruselas cree que muy difícilmente se conseguirá el objetivo. Entre los proyectos aprobados hay seis relacionados con España, incluido el AVE Madrid-Lisboa, por un importe total de 17.000 millones de euros.

El plan de acción "es un catalizador de algo que necesita urgentemente la Unión Europea para tener crecimiento", señaló Romano Prodi, presidente de la Comisión, al presentar el proyecto, que responde a un encargo de los líderes de los Quince. El programa de acción, que es para inversiones que afectan a más de un país, se desglosa en tres grandes áreas: transportes, con 31 proyectos valorados en 38.000 millones; energía, con 17 programas presupuestados en 10.000 millones, y tecnologías de la comunicación, junto a la investigación, el desarrollo y la innovación, que cubren ocho planes evaluados en 14.000 millones.

Estos 56 proyectos son ya planes maduros, caracterizados por su priororidad paneuropea, ser de inmediata ejecución y contar con el compromiso de los Gobiernos de la Unión de impulsarlos de forma rápida, según explicó Loyola de Palacio, vicepresidenta de la Comisión y responsable de la cartera de Transportes. Dadas las características de los planes, "inmediato" debe entenderse como a comenzar en un plazo de dos o tres años.

La nota principal de este ambicioso plan es su carácter transfronterizo, con objeto de establecer mejores redes de comunicación entre los distintos Estados de la Unión, sin olvidar algunos otros de la inminente ampliación, como Hungría, la República Checa o Polonia.

Seis proyectos españoles

España interviene de forma notable en el conjunto del plan, al aparecer en la lista con seis proyectos valorados en 17.000 millones de euros: tres de infraestructuras viarias, dos de infraestructuras de energía y uno de transportes de gas. La Comisión patrocina el recién acordado AVE Madrid-Lisboa, con un ramal desde la capital lusa hasta Oporto, para el que pone sobre el tapete un prepuesto de 5.700 millones de euros en una obra a ejecutar entre 2006 y 2011.

Otros 950 millones se lleva la línea en la localidad gerundenses de Figueres y la francesa de Perpiñán, que debería comenzar a construirse el próximo año para concluir en 2009. Más ambicioso en términos monetarios es un plan para el corredor norte-noroeste de velocidad alta en la penísula Ibérica, en el que se incluye el eje Vigo-Oporto, que se debe ejecutar entre 2001 y 2010 y está valorado en 8.736 millones.

El plan de la Comisión subraya la necesidad de potenciar y mejorar las conexiones de gas y electricidad para así reducir el riesgo de apagones como los que se produjeron el verano pasado.Las interconexiones eléctricas franco-españolas Sentmenat-Bescano-Baixas (2004-2006) y las hispano-lusas de AldedávilaDouro-Valdigem (2006-2008), con 100 y 11 millones, respectivamente, se benefician de este enfoque, al igual que el gasoducto Argelia-España-Francia, que entre 2004 y 2008 debe absorber 1.500 millones de euros. Sin evaluar quedan planes relacionados con las llamadas autopistas del mar, enfocadas a la modernización de infraestructuras portuarias, incluidas las existentes en el suroeste de Europa, en torno al Mediterráneo desde Italia a España pasando por Francia.

Junto a estas inversiones de corte clásico en cemento, que se hacen eco de los intereses de la práctica totalidad de los países de la Unión, el plan también aboga por la vertiente del conocimiento y las nuevas tecnologías como factores de desarrollo y crecimiento. Hay planes para promover la banda ancha en zonas rurales, y también desarrollos de lo que la Comisión define como economía del hidrógeno, tanto para producir el gas y electricidad como para establecer comunidades en la Unión que empleen el hidrógeno como fuente de energía doméstica y de locomoción.

Potenciar la investigación

Potenciar la investigación en nanotecnología y desarrollar nuevas generaciones de láser también entran en los proyectos para potenciar el crecimiento y la competitividad de la Unión. Todo el programa de la Comisión debe recibir dentro de un mes el visto bueno de los jefes de Estado y de Gobierno de los Quince.

"Se trata de una lista abierta. Cuantos más proyectos cumplan los criterios, mejor", dijo Prodi en alusión a otras listas previas en las que hay planes de actuación que podrían ser ascendidos a la categoría de prioritarios y de inmediata ejecución si los Gobiernos interesados adoptan decisiones largamente retrasadas, en opinión del presidente del Ejecutivo comunitario.

En su informe final sobre la Inciativa de Crecimiento se destaca la pertinencia de que los Estados miembros elimienen las barreras administrativas y reglamentarias que frenan la inversión, para lo que recomienda la designación de un coordinador para proyectos complejos y transfronterizos que sincronice los esfuerzos a ambos lados de las fronteras y lleve adelante los proyectos "a través del laberinto adminstsrativo y financiero en el que a menudo se pierden".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2003