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Bruselas espera que el 40% de la financiación sea privada

Los proyectos con los que Bruselas quiere alentar el crecimiento económico de la UE topan con el contratiempo de necesitar fondos de una Europa que imperativamente debe cuidar mucho la cartera y sus déficit públicos. Romano Prodi, presidente de la Comisión, califica de realistas los 62.000 millones en que está presupuestado el plan, a razón de unos 10.000 por año hasta su completa ejecución en 2010. De ellos, 6.000 millones irán con cargo a los presupuestos públicos -"sólo el 0,05% del PIB europeo", subrayó Prodi- y los otros 4.000 deberán proceder de la iniciativa privada.

"Las propuestas se encuadran dentro del Pacto de Estabilidad", que exige mantener los déficit públicos por debajo del 3% del PIB, barrera que van a superar por tercer año consecutivo el próximo ejercicio países como Francia y Alemania. Ese 40% de financiación privada es tan clave que, según Loyola de Palacio, la comisaria de Transportes, "si no conseguimos incorporar al capital privado, no conseguiremos nada, vamos a perder una nueva oportunidad", como la del plan Delors, aprobado en 1994 en Essen, que está lejos de haber dado los resultados esperados.

Rentabilidad

"Se trata de recuperar impulso económico", insistió De Palacio. "El 40% de capital privado es la media, pero puede llegar hasta el 100% si la iniciativa privada encuentra proyectos rentables".

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha sido movilizado para asegurar los riesgos en que puedan incurrir los inversores privados, con el objetivo de alentar una implicación que se considera crucial para la viabilidad del plan. El BEI recurrirá a instrumentos de préstamo distintos a los tradicionales y por un montante de hasta 2.500 millones de euros, junto a otros mecanismos de nueva factura.

La financiación pública se repartirá entre la UE y los distintos Estados, en proporciones por definir según los proyectos. Bruselas ha buscado euros en los fondos de las redes transeuropeas y en los fondos estructurales de ayuda regional. Son cantidades que "se encuadran en el marco de los presupuestos actuales [las llamadas perspectivas finacieras para 2000-2006] , y cuando se aprueben los siguientes espero que haya más fondos", apuntó la vicepresidenta, consciente de lo limitado de los recursos disponibles.

Prodi y De Palacio aludieron a la voluntad política de sacar adelante los proyectos y a la necesidad de que los Gobiernos se sumen al plan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2003