Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El modelo de desarrollo para la costa más virgen de Málaga enfrenta a los alcaldes con la Junta

Ediles de 28 municipios se oponen a la restricción de los usos residenciales

Sin diferencias de color político, los alcaldes de la comarca de La Axarquía se han alineado en contra de las directrices contenidas en el avance del Plan Subregional para la ordenación del territorio de la franja oriental de la Costa del Sol, en un estado de casi virginidad en comparación con la colmatación que experimenta la costa occidental. En un documento firmado por 28 de los 31 alcaldes, éstos rechazan las restricciones propuestas para el desarrollo de los usos residenciales que según la Junta "ha adquirido ya una dimensión suficiente para el orden territorial deseable".

El documento de diagnóstico elaborado por la Consejería de Obras Públicas previo a la formulación del plan considera que la zona ha experimentado en los últimos años un intenso desarrollo de la oferta residencial, especialmente de segunda vivienda -calcula que existen unas 50.000 casas de este tipo- y que el desarrollo de esta zona, muy revalorizada desde la construcción de la autovía hasta Nerja, debe reorientarse "hacia la recualificación y modernización de espacios, la dotación de equipamientos turísticos que den soporte a actividades y la creación de condiciones para que se desarrolle un sector turístico que cuenta con un elevado potencial de desarrollo económico y territorial en condiciones de sostenibilidad y que, sin embargo, está escasamente aprovechado".

Según la Junta, la expansión del mercado de segunda residencia choca con el "raquitismo" de un turismo reglado y profesional, como muestra el hecho de que apenas existen en esta franja costera unas 3.000 plazas hoteleras en establecimientos de más de dos estrellas.

En el documento de alegaciones firmado por 28 alcaldes de distinto color político, aunque en su mayoría socialistas, éstos recuerdan que los indicadores socioeconómicos de la comarca ofrecen aún "importantes déficit básicos de renta y desarrollo con respecto a otras zonas de la provincia o de parecidas condiciones potenciales", y entienden que La Axarquía no debe ser sólo un espacio de atracción turística, sino que debe consolidarse "en mayor medida como un gran espacio de uso residencial, de carácter polifuncional, y centro de actividades económicas".

Además, los alcaldes de la zona tampoco acogieron favorablemente la regulación sobre el suelo no residencial establecida en la nueva Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía que exige para permitir construcciones en suelo rústico una parcela mínima de 25.000 metros cuadrados y que la vivienda en todo caso esté vinculada a usos agrarios o ganaderos. Loa alcaldes entienden que esta medida supone una traba para el desarrollo del turismo rural en estos municipios y para un fenómeno en auge en los últimos años: una intensa demanda de viviendas para uso residencial en suelo rústico bien de nueva construcción o de antiguos usos agrícolas, especialmente de ciudadanos extranjeros.

El PSOE de Málaga ha terciado en el enfrentamiento entre alcaldes y Junta y el pasado martes reunió la unanimidad de todos los grupos para aprobar en Diputación una moción que insta a la Consejería de Obras Públicas a elaborar un reglamento específico sobre el uso de estos suelos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de octubre de 2003