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Aznar pide a la CEOE ayuda para cerrar el paso al 'plan Ibarretxe'

Cuevas afirma que "no pasaría nada" si se suspendiese la autonomía en defensa de la unidad

José María Aznar pidió ayer la colaboración del empresariado para hacer frente al plan Ibarretxe, ya que "cada paso que se dé en la inestabilidad del sistema constitucional pone en peligro a las empresas, a los trabajadores y al conjunto de la actividad económica". Aznar hizo este llamamiento en la sede de la CEOE delante de los presidentes de la patronal española, José María Cuevas, y vasca, Román Knörr, y de numerosos empresarios.

Cuevas se adelantó a la petición de Aznar. En una intervención anterior a la del presidente del Gobierno explicó que había leído que el Partido Popular iba a solicitar a la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) mayor implicación en "la defensa de la Constitución" frente a los desafíos que se le plantean, en clara alusión al plan Ibarretxe. Y consideró la demanda innecesaria. "Es como explicarle lo que es la radio a Marconi", comentó.

El presidente de la CEOE alabó la gestión de Aznar en la lucha contra el terrorismo y la defensa de la cohesión territorial, y precisó que ha servido para destruir mitos, como el de la "imbatibilidad de ETA". Recordó que los jueces han cerrado medios de comunicación afines a la organización terrorista y han ilegalizado Batasuna y "no ha pasado nada".

Pero Cuevas, a renglón seguido, dijo más: "Tampoco pasaría nada si otras previsiones constitucionales que obligan a velar por la unidad de España se pusieran en práctica". Esta expresión aludía a la posibilidad de que el Gobierno central aplique, ante el reto del plan Ibarretxe, el artículo 155 de la Constitución, que le faculta para suspender la autonomía en el caso de que el Ejecutivo de una comunidad tome decisiones que "pongan en peligro la unidad de España".

El presidente de CEOE aseguró también que los empresarios vascos, que en su inmensa mayoría pertenecen a la CEOE a través de Confebask y las organizaciones sectoriales de la patronal, opinan lo mismo y comparten sus reflexiones sobre la defensa de la Constitución y de la unidad del país.

"Estoy seguro porque he hablado con ellos", dijo, "y porque así lo han manifestado en comunicados y declaraciones públicas". Cuevas recordó que mañana hará justamente un año que Confebask realizó una declaración institucional sobre el plan Ibarretxe en la que expresó su rechazo y que fue clave para que el proyecto no prosperara con rapidez en aquel momento. "Los empresarios vascos saben que desde CEOE van a contar siempre con el apoyo y la comprensión de todos los compañeros de España", agregó.

Sin embargo, el presidente de la patronal vasca, Román Knörr, en declaraciones posteriores, se desmarcó del pronunciamiento de Cuevas sobre la suspensión de la autonomía y reiteró que Confebask hará su propio pronunciamiento sobre la propuesta del lehendakari cuando conozca, dentro de un mes, el proyecto articulado que tiene previsto aprobar el Gobierno vasco.

No obstante, Knörr consideró vigente la declaración que sobre el plan Ibarretxe hizo pública Confebask hace un año, en la que lamentaba la "unilateralidad" del proyecto soberanista y la "ruptura de un marco jurídico y político aceptado por una mayoría de vascos" como es el Estatuto de Gernika.

José María Aznar cerró el acto de la CEOE con el compromiso de que "nadie va a quebrar" la Constitución y de que se mantendrá "la unidad de mercado" porque "hacer de España una realidad fragmentada es sinónimo de pérdida de oportunidades" y el "principal riesgo del país". Y "para eso no estamos ninguno", remató.

El jefe del Ejecutivo coincidió con Cuevas en que la Constitución es el marco jurídico y político que ha permitido el "mayor progreso de la historia de España" en las esferas económica y política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de octubre de 2003