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Las ofertas de trabajo del presidente

Aznar decidirá qué puesto acepta cuando deje el primer plano de la política

El presidente del Gobierno, José María Aznar, no ve problemas laborales en su futuro de político retirado a un segundo o tercer plano. Espera, simplemente, que le llegue el momento de elegir, cosa que no hará hasta dejar el Gobierno, pero de ofertas dicen que anda sobrado. Tampoco alberga dudas sobre el resultado de las próximas elecciones generales, que, se confirma, se celebrarán el 7 o el 14 de marzo de 2004. Considera segura la victoria del PP, y, si admite alguna incógnita, es la de si José Luis Rodríguez Zapatero llegará como líder de la oposición a los comicios.

Éstas y otras impresiones del presidente trascendieron a los periodistas tras concluir su visita a Florida, en la madrugada de ayer. Visiblemente relajado, como el que está a punto de recobrar la libertad tras haberse empeñado en un largo trabajo exigente, y contento por los elogios que le acababan de prodigar el gobernador de Florida, John Elliot Jeb Bush, hermano del presidente estadounidense, y los representantes más conspicuos de la comunidad hispana de Florida, Aznar saludó informalmente a los periodistas en el pasillo de avión que le devolvía de Tallahassee a Miami, para seguir viaje a Madrid, donde llegó ayer sobre las nueve de la noche.

Fuentes del Ejecutivo afirman que donará a la Guardia Civil el caballo que le regaló Gaddafi

Esos mismos periodistas informaron ayer de que el presidente tiene varias ofertas de trabajo, alguna de ellas en Estados Unidos. La sucesión de Kofi Annan al frente de la secretaría general de la ONU es el último empeño que ha sido atribuido a Aznar en medios periodísticos europeos de Nueva York, pero el rumor merece una fiabilidad muy relativa, entre otras cosas porque Annan no cesará hasta dentro de dos años.

Las opciones laborales inmediatas de Aznar se van a aclarar a un plazo más corto, ya que el presidente decidirá cuando deje el Gobierno. En ningún caso antes. Eso ocurrirá a partir de mediados de abril, pues en medios gubernamentales se confirma que las elecciones generales se celebrarán el 7 o el 14 de marzo.

Entre tanto, la intensa actividad internacional que el presidente está desarrollando desde el fin del verano va a proseguir hasta el final de su mandato, e incluso después de enero, según fuentes de La Moncloa. La intervención de Aznar en la campaña electoral va a ser secundaria y de estricto apoyo a Mariano Rajoy, añaden las mismas fuentes.

Aznar tiene así en perspectiva en octubre viajes a Alemania, Italia, Bélgica, Brasil y algún otro país sudamericano; a Francia, Portugal, y Bolivia en noviembre, y a Bruselas, para un segundo Consejo Europeo, y Marruecos en diciembre, ya que tanto los portavoces de la diplomacia española como los de la marroquí aseguran que, pese a las diferencias cotidianas, hay ya una fecha acordada para la cumbre entre los dos países y que su anuncio es sólo cuestión de tiempo.

Con respecto a los viajes ya hechos, se ha confirmado que, por parte española, hubo clara preocupación de que Muammar el Gaddafi diera pie a algún incidente diplomático, y que el propio Aznar advirtió de que, si el líder libio le hubiera hecho esperar, como les ha ocurrido a otros líderes, se habría vuelto a Madrid inmediatamente.

No fue así, y el Gobierno ve en ello una prueba del interés de Gaddafi por normalizar sus relaciones con Occidente. En relación con el futuro de El Rayo del Líder, el purasangre árabe que le ha regalado el libio, varias fuentes gubernamentales han precisado que el presidente regalará el caballo a la Guardia Civil en cuanto Gaddafi cumpla su promesa de enviárselo por avión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de septiembre de 2003