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La nave 'Galileo' desaparece al entrar en las nubes de Júpiter

La última señal de la nave tardó 52 minutos en llegar a la Tierra

La nave espacial automática Galileo, que desde 1995 ha estado explorando el sistema de Júpiter y sus lunas, desapareció ayer en las capas nubosas del planeta gigante, siguiendo una trayectoria suicida. Los expertos de la NASA diseñaron una ruta hacia la autodestrucción controlada para evitar que la nave, sin combustible, acabase chocando contra el satélite Europa, en el que parece haber un océano de agua.

La misión Galileo terminó ayer con la destrucción de la nave al entrar en Júpiter a las 19.57, hora peninsular, comunicó la NASA. En realidad la última radioseñal recibida en el centro de control del Jet Propulsion Laboratory (JPL) en Pasadena, California, había sido enviada por la nave 52 minutos antes, el tiempo que tardó en recorrer la distancia desde Júpiter hasta la Tierra a la velocidad de la luz. Más de un millar de personas que han trabajado en el programa se reunieron ayer en el JPL para la ocasión, informa Reuters.

La decisión de poner la nave en una trayectoria de suicidio en Júpiter, donde se desintegraría al entrar, se tomó para evitar que el artefacto, incontrolable al carecer ya de combustible para posteriores maniobras, acabase estrellándose contra el satélite Europa. Éste es un cuerpo especialmente interesante para los científicos y no se quiere contaminar con restos terrestres.

La nave partió de la Tierra en octubre de 1989 y llegó a Júpiter en diciembre de 1995, comenzando el primer ciclo de 21 órbitas del planeta gigante a cumplir en 23 meses, incluidos 10 sobrevuelos de aproximación sobre las cuatro mayores lunas jovianas, descubiertas por Galileo Galilei en 1610: Europa, Io, Ganimedes y Calisto. El éxito de la misión obligó a la NASA a prorrogarla tres veces hasta cumplir otras 24 órbitas en casi seis años, durante las cuales pasó cerca de otro satélite más pequeño: Amaltea.

La misión pasará a la historia de la exploración espacial con un buen currículo de primicias, entre las que la NASA destaca en un resumen: Galileo fue la primera nave que tomó datos directamente de la atmósfera de Júpiter con la sonda que descendió y atravesó sus nubes superficiales en 1995; ningún artefacto antes había realizado estudios prolongados del sistema de Júpiter estando en órbita allí; ha encontrado los primeros indicios de un océano de agua líquida salada en Europa; también ha detectado agua en Ganimedes y en Calisto y ha tomado datos precisos del vulcanismo activo en Io; Galileo fue la primera nave que se acercó en vuelo a un asteroide (Gaspra, en 1991) y la primera en descubrir un satélite en uno de estos pequeños objetos del Sistema Solar (Dactil en torno a Ida). Además esta nave científica fue el observador más próximo a Júpiter cuando se precipitaron en el planeta los fragmentos del cometa Shoemaker-Levy 9, en julio de 1994.

Con sus casi tres toneladas de peso y 5,3 metros de altura, Galileo llevaba 11 instrumentos científicos y la sonda de descenso otros siete. Sus cámaras han tomado imágenes de las lunas jovianas con resolución entre 20 y mil veces superior a las obtenidas por las naves Voyager, que pasaron cerca del sistema joviano en 1979.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de septiembre de 2003