Francia y Alemania lanzan un plan para revitalizar el crecimiento de Europa

Chirac y Schröder presentan 10 proyectos de inversión en tecnología, energía e infraestructuras

El idilio entre Francia y Alemania, las dos economías más potentes de la UE, continúa, y ayer en Berlín quedó claro de forma casi palpable que marchan codo con codo en su política europea y en su valoración de la situación política internacional, en especial en Irak. Tras celebrar en la sede de la Cancillería Federal alemana un Consejo de Ministros conjunto, el presidente Jacques Chirac y el canciller Gerhard Schröder presentaron un plan conjunto para impulsar un mayor crecimiento económico en Europa. El plan se concreta en 10 proyectos de inversión, sobre todo, en tecnología avanzada.

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Al mismo tiempo, Chirac y Schröder pusieron de manifiesto su coincidencia en temas controvertidos como el cumplimiento del criterio del déficit del Plan de Estabilidad europeo, la posición ante el proyecto de Constitución, la voluntad de llevar adelante una unión europea de defensa o la necesidad de que en Irak se entregue cuanto antes el poder a los iraquíes.

Francia y Alemania basan su iniciativa de crecimiento de Europa en la declaración del Consejo Europeo de Lisboa de marzo de 2000, que expresó la intención de convertir a la UE en "el espacio económico más competitivo y dinámico del mundo". Ante la ampliación de la UE a 25 miembros, Francia y Alemania se comprometen de forma especial con este objetivo y tratan de establecer su aportación sobre una base nacional. En la declaración presentada ayer en Berlín, los dos países se pronuncian a favor de realizar "reformas estructurales y elevar la capacidad de competir de las empresas europeas, entre las que deben tener prioridad el sector industrial". Apoyan Francia y Alemania el crecimiento económico basado "en una política orientada de forma expresa a un crecimiento sostenido y al empleo como prioridades".

Sostienen Francia y Alemania la necesidad de llevar adelante tres reformas estructurales: 1) La del mercado laboral y los sistemas de seguridad social, "para asegurar su capacidad de resistir y adaptarse a los hechos demográficos". 2) Equilibrio entre crecimiento económico y medio ambiente, con "limitación del consumo de las fuentes de energía no renovables". 3) Continuar la consolidación de los presupuestos, "para no dejar cargas insoportables a las generaciones venideras".

Esta declaración de buenas voluntades se concreta en 10 proyectos de inversión para un mayor crecimiento en Europa. En telecomunicación y redes de datos: desarrollo de las redes digitales terrestres de radio y televisión y digitalización de las redes de cable y de banda ancha; en investigación y desarrollo: ampliación de Internet de tercera generación y fomento del uso de la tecnología de semiconductores; en tráfico y transporte: conexión de las redes francesa y alemana de trenes de alta velocidad, impulso del sistema Galileo de navegación por satélite y uso de la telemática en las comunicaciones por tierra, mar y aire; en crecimiento sostenible: empleo de energías renovables y realización de proyectos conjuntos en países en desarrollo para la aplicación del Protocolo de Kioto.

No quisieron Chirac y Schröder fijar la cuantía de las inversiones que algunas informaciones estiman en 3.000 millones de euros. Schröder dijo que se cuenta con inversiones estatales del Banco de Inversión Europeo y del capital privado, "no se puede dar una cifra exacta". Chirac, a su lado, corroboró: "No aporta nada dar cifras".

Déficit elevado

Francia y Alemania van a incumplir este año, y casi con seguridad el próximo, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE, que establece para el déficit público un límite máximo del 3% del producto interior bruto (PIB). Los dos países más fuertes de la UE rondarán un déficit del 4% a fin de año. Schröder respondió a la pregunta sobre el incumplimiento con una cantinela que repite desde hace semanas: el Pacto es de estabilidad "y de crecimiento" y ahora, después de tres años de estancamiento de la economía alemana, hay que poner el acento en el crecimiento y dejar en segundo plano la estabilidad. Justifica Schröder el incumplimiento con las circunstancias por las que atraviesa la economía. No dejó pasar el canciller la ocasión de hacer propaganda a favor de sus planes de reformas sociales conocidos como Agenda 2010 y la necesidad de anticipar un año su reforma fiscal como elemento dinamizador de la economía.

Schröder y Chirac coinciden en que el proyecto de Constitución elaborado por la Convención Europea es mejor no menearlo y dejarlo como está. No obstante, Chirac dijo que si alguien tiene una alternativa no tiene más que ponerla encima de la mesa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de septiembre de 2003.

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