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LA POSGUERRA DE IRAK

El Parlamento británico acusa al ministro de Defensa de mentir sobre los informes de Irak

La prensa filtra un informe de los Comunes sobre Geoff Hoon, y Blair pide prudencia

El futuro político del ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, era ayer más incierto que nunca. El vespertino londinense The Evening Standard aseguró que el Comité de Inteligencia y Seguridad de los Comunes ha llegado a la conclusión de que Hoon le engañó en su comparecencia para aclarar su participación en el famoso informe de los 45 minutos sobre la situación en Irak. Tony Blair aconsejó a la oposición que no saque conclusiones precipitadas y espere hasta que hoy se hagan públicas esas conclusiones. El ministro no quiso hacer comentarios.

El primer ministro pareció distanciarse de Hoon cuando, preguntado en los Comunes por el líder de la oposición, Iain Duncan Smith, no desmintió frontalmente las acusaciones contra su ministro y se limitó a encomiar su trabajo de los últimos meses durante la crisis de Irak. Sin embargo, su negativa a adelantar 24 horas la publicación de las conclusiones parlamentarias y su insistencia en que hay que esperar pareció indicar que la filtración publicada por el Evening Standard podría estar en parte equivocada.

A diferencia de la Comisión de Asuntos Exteriores, que interrogó en público a los testigos durante su investigación sobre las acusaciones del periodista de la BBC David Gilligan de que el Gobierno ordenó hacer más sexy el informe sobre Irak publicado en septiembre de 2002, el Comité de Inteligencia y Seguridad se reunió siempre a puerta cerrada y rinde cuentas ante el primer ministro, no ante el Parlamento. Hoy entregará oficialmente a Tony Blair sus conclusiones definitivas, de las que el Gobierno ya tiene conocimiento desde el martes porque son sometidas previamente a su censura por razones de seguridad.

Según el Standard, los diputados concluyen que Geoff Hoon ocultó al comité las discrepancias que el informe de los 45 minutos provocó entre el personal científico de la inteligencia militar, reveladas la semana pasada durante los testimonios de dos funcionarios de Defensa ante el juez lord Hutton, que investiga las circunstancias de la muerte del científico David Kelly.

El diario dice también que el ministro negó esas tensiones a pesar de los consejos en sentido contrario que le habían dado sus asesores, según una minuta oficial que llegó a manos de los diputados. Los funcionarios le aconsejaron que reconociera esas diferencias y que las atribuyera "al proceso que se sigue en estos casos hasta alcanzar un consenso con el Comité Conjunto de Inteligencia". Las dudas de la inteligencia militar se centraban en que el dato de que Sadam podía lanzar un ataque en 45 minutos no estaba confirmado, por lo que sugerían que esas dudas debían quedar reflejadas en el informe que iba a publicar el Gobierno en septiembre de 2002 para justificar la necesidad de desarmar a Sadam aunque fuera por la fuerza.

Hoon no dio cuenta de esas discrepancias, por lo que el comité concluye que le engañó, según The Evening Standard. Sin embargo, Downing Street aconsejó ayer "la mayor de las cautelas" ante esas informaciones mientras Whitehall [el cuerpo de funcionarios de la Administración británica] hacía hincapié en que Hoon no engañó al Parlamento porque le hizo llegar las minutas en que se da cuenta de la estrategia que le aconsejaron sus funcionarios.

La oposición puso ayer más énfasis en denunciar la filtración del documento que en pedir la cabeza del ministro, quizás porque el futuro político de Geoff Hoon está ya sentenciado y sólo falta fijar la fecha exacta de su salida del Gabinete, o por lo menos de la cartera de Defensa. El Gobierno anunció una investigación para demostrar que la filtración no ocurrió en Downing Street. El anuncio fue recibido con cierto sarcasmo por los medios porque sería la cuarta investigación sobre el informe de septiembre de 2002 mientras cada vez se habla menos del problema de fondo de toda esta crisis: que siguen sin aparecer las armas de destrucción masiva con las que el Gobierno justificó la guerra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de septiembre de 2003