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El fiscal pide 11 años al ex alcalde de Pego por "alterar" el Marjal

El ex alcalde de Pego, el independiente Carlos Pascual, volverá a sentarse en el banquillo de los acusados el próximo 21 de octubre. El controvertido Pascual, que tiene varios procesos penales pendientes, será enjuiciado por la Audiencia de Alicante acusado de "alterar el entorno físico" del parque natural del Marjal de Pego-Oliva, desde enero de 1996 y hasta abril de 1998. Según consta en el escrito de calificación provisional del ministerio público, el ex primer edil perseguía recuperar los cultivos de arroz y favorecer el incremento del valor de las fincas de particulares ubicadas en el paraje protegido. El fiscal le pide 10 años y 10 meses de cárcel.

En este asunto, también serán juzgados, el por entonces teniente alcalde de la localidad y, a la sazón presidente de la comunidad de regantes de las tierras arrozales de Pego, José Orihuel Morera; y otras cuatro personas acusadas de incendiar la vegetación del entorno y de realizar obras por encargo del ex alcalde y teniente de alcalde. Para estos otros acusados, el fiscal pide seis años de cárcel para cada uno.

El ministerio público reclama, además, una indemnización para la Generalitat de 3.906.578,68 euros (650 millones de pesetas), de los que el 48% deberá ser abonado por Carlos Pascual y José Orihuel. El fiscal considera responsables civiles subsidiarios al Ayuntamiento de Pego y a la Comunidad de Regantes de las Tierras Arrozales.

Según el escrito del fiscal, los acusados quemaron la vegetación y redujeron el nivel del agua de las zonas húmedas. Además, están imputados por construir caminos y diques para facilitar el paso de vehículos. Las actuaciones se efectuaron pese a que Medio Ambiente prohibió "la alteración" del entorno del Marjal así como cultivos o movimientos de tierra durante los tres años siguientes a 1996, fecha de conclusión del Plan de Ordenación de Recursos Naturales del Parque Natural. El resultado de esas actuaciones, que afectó a una extensión de alrededor de 600 hectáreas, causó la muerte masiva de lisas, anguilas y carpas, y afectó de gravedad al entorno del calamón común, el samaruc, la garcilla bueyera y la garza imperial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de septiembre de 2003