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62ª FERIA DEL LIBRO DE MADRID

Diez escritores examinan la relación entre la actualidad y la literatura

Los autores trazan un panorama poco optimista del mundo

Diez autores en lengua castellana, pertenecientes a varias generaciones y de diferente procedencia geográfica, se reunieron el sábado en el Pabellón de las Tres Culturas de la Feria del Libro de Madrid para reflexionar sobre la misión de la literatura y su relación con la actualidad. Coincidieron en trazar un panorama poco optimista del mundo de hoy y defendieron la literatura como reducto de libertad que aporta capacidad crítica.

El periodista y escritor Juan Cruz, que ejercía de moderador en este "café literario", no pudo ocultar su sorpresa al terminar el debate: "Hacía tiempo que no escuchaba a los escritores hablar de literatura. Quiero decir que han hablado de libros y no de los agentes, de los editores, de los premios o del mercado". Allí se encontraban los peruanos Fernando Iwasaki y Jorge Eduardo Benavides junto al colombiano Daniel Samper y siete escritores españoles. El más veterano de todos era el director de cine José Luis Borau, que acaba de publicar Camisa de once varas (Alfaguara), un libro de relatos. El más joven, con 29 años, era Eduardo Verdú. Entre medias se encontraban Clara Sánchez, Manuel Rico, Fernando Royuela, Luis G. Martín y Juantxu Herguera.

El moderador abrió la charla con una pregunta: "¿Qué te preocupa?", a la cual los escritores fueron respondiendo por turnos. El incierto panorama mundial de guerras y ocupaciones quedó reflejado en varios comentarios, mezclado con diatribas contra Hotel Glam y otros programas de telebasura. Los tránsfugas de la Asamblea de Madrid también recibieron su ración y Manuel Rico mostró su alarma porque "la gente no reacciona con rebeldía ante las enormes mentiras que estamos aguantando últimamente". Clara Sánchez se descolgó de la actualidad periodística para asegurar que le siguen preocupando las mismas cosas que cuando tenía quince años: "No entiendo la vida y por eso escribo", mientras que José Luis Borau comentó que "a mí lo que me preocupa es... yo mismo".

Tras esta primera ronda le llegó el turno a la segunda y última pregunta: "¿Qué es la literatura y para qué sirve hoy?". Pese a que los diez autores habían ido dibujando un paisaje lúgubre al hablar de la actualidad, ninguno se inclinó por interpretar la literatura como una herramienta que incite a cambiar el mundo. Fernando Royuela pareció recoger el punto de vista de muchos de los presentes al comentar que "nos aporta capacidad crítica", y Daniel Samper añadió que "es un tipo de memoria colectiva, una memoria que está, afortunadamente, más allá de los hechos".

Los autores concluyeron recomendando algunos de sus libros preferidos, y finalmente, Eduardo Verdú leyó, en esta reunión tan literaria, un Salmo de Quevedo. Ese que empieza diciendo "Miré los muros de la patria mía".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de junio de 2003