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CARTAS AL DIRECTOR

Máximo y el problema vasco

Sant Feliu de Guíxols, Girona

La viñeta de Máximo ha vuelto a tocar el tema vasco y, como ya ha pasado otras veces, ha levantado mi indignación. El sábado 31 de mayo representaba tres coronas fúnebres con las siguientes leyendas: "Gobierno vasco, impotente", "Gobierno español, incompetente", "ETA perpetua". Es decir, que ETA sigue y seguirá matando pese a los esfuerzos de los primeros y por culpa de la ineptitud de los segundos. Creo que a nadie se le escapa la intencionalidad del autor al yuxtaponer los términos "impotencia" e "incompetencia". Y no lo admito, como no lo admitiría nadie que estuviera mínimamente informado acerca de la actitud del Gobierno vasco con el terror etarra, cómo lo consiente y cómo pretende beneficiarse de él para sus fines, que ya no ocultan. Cómo siembran los nacionalistas el odio entre sus jóvenes llenándoles la cabeza de mentiras victimistas y xenófobas en las escuelas, para que crezcan maldiciendo a ese Estado opresor y, los más bestias, perpetuando lo que nunca debió pasar de un error de la lucha antifranquista. El Gobierno español hace lo que está en su mano, y gracias a él y a la colaboración con otros Gobiernos democráticos se logra evitar muchas muertes. Pero matar es fácil. Basta ser un hijo de... ETA se compone de ellos y les arropa una masa social de acémilas repugnantes. No podemos ser equidistantes, no podemos permitir viñetas que pongan en entredicho la diferencia abismal entre un Gobierno (en las antípodas de mi afinidad política) que defiende la vida y otro que se aprovecha de que sus oponentes la tengan amenazada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de junio de 2003