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ELECCIONES 25M

El PP mantiene la alcaldía Madrid, recupera la comunidad de Baleares y pierde Zaragoza

Las elecciones municipales y autonómicas celebradas ayer en España dejan un panorama político sin vencedores ni vencidos. Los resultados finales apenas provocan algunos cambios institucionales significativos:

- En la escena regional, la izquierda (IU y PSOE) recuperaría la Comunidad de Madrid (5,5 millones de habitantes) por un escaño y unos cientos de votos -a la espera de contar los 20.000 sufragios que, aproximadamente, han mandado los residentes ausentes- mientras el PP gana con mayoría absoluta en Baleares (905.000 habitantes).

Los votos de los residentes ausentes pueden decidir la Comunidad de Madrid

El PNV sube casi 10 puntos en las elecciones vascas tras la ilegalización de Batasuna

El PSOE sólo logra un claro avance en Aragón mientras pierde el Gobierno de Baleares

Los populares obtienen mayoría absoluta en Burgos y en Granada

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- En el territorio municipal, el PP conserva con holgura el Ayuntamiento de Madrid y ganan con mayoría absoluta en Burgos y Granada. Los socialistas se convierten en la fuerza más votada en Zaragoza, donde arrebatan el poder al PP, y casi duplican sus concejales en Lugo, lo que les permite gobernar sin necesidad de alianzas.

La jornada electoral registró una participación del 67,38%, un 3,39% más que hace cuatro años. El PSOE sacó una conclusión positiva de los resultados: "Somos la fuerza más votada en España, hemos cumplido el reto que nos habíamos propuesto", señaló José Blanco, secretario de Organización. Con casi ocho millones de votos (202.000 más que el PP) los socialistas recuperan el primer puesto en apoyo municipal que perdieron en 1995.

El PP hizo una lectura diferente y también positiva. "Somos el partido que ha conseguido más concejales y más alcaldes de España", señaló Javier Arenas, secretario general del partido. Con 23.277 ediles, aventaja en 365 al PSOE. Y lo más importante para ellos, en la capital de España, donde Aznar y Zapatero se la jugaron poniendo al frente de las candidaturas a sus mejores bazas electorales, el PP consolida y aumenta su mayoría absoluta.

La candidatura de Alberto Ruiz-Gallardón consiguió 30 de los 55 concejales en juego con el 51,3% de los votos (casi dos puntos más que hace cuatro años, cuando José María Álvarez del Manzano encabezaba la lista). Con este resultado, el PP logra cuatro mayorías absolutas consecutivas y holgadas en la capital de España. La apuesta de la socialista Trinidad Jiménez apenas arañó un punto más que la lista que hace cuatro años líderó el ex ministro Fernando Morán.

Para Izquierda Unida, la conclusión de la disputa electoral fue agridulce. Pierde votos pero gana poder institucional al poder gobernar con el PSOE en algunos feudos importantes, como la Comunidad de Madrid si finalmente se confirman los resultados. Aquí se vivió la batalla más incierta de la jornada, donde hasta avanzada la madrugada los populares mantenían la esperanza de arañar el diputado número 56, el que atribuye la mayoría absoluta sobre un parlamento con 111 escaños. Con el 99,8% del voto escrutado, la candidatura de Esperanza Aguirre seguía clavada en 55 diputados.

Por un escaño, la izquierda recuperaba el poder perdido en 1995 en la Comunidad de Madrid. El candidato de IU, Fausto Fernández, daba por seguro a la una de la madrugada que formarían Gobierno con los socialistas. A esa hora, un dirigente del PP avisaba: "Esperanza está a sólo 15.000 votos, y hasta el miércoles no se cuentan los sufragios de los residentes ausentes que han votado desde el extranjero. Se puede ganar".

La ausencia de Batasuna

En el País Vasco, la ausencia de Batasuna, ilegalizada por el Supremo, provocó un aumento espectacular de PNV y EA, cuyas listas municipales crecieron casi 10 puntos respecto a los últimos comicios (del 34% pasaron a casi el 44% de votos). Enfrente, socialistas y populares ganaron cinco puntos (del 35% de apoyos logrados hace cuatro años pasaron al 40,7%). Izquierda Unida también subió del 4,38% al 7,92%.

Todos estos incrementos de voto no causaran un vuelco en las instituciones. Socialistas y populares seguirán al frente de las alcaldías de San Sebastián (Odón Elorza) y Vitoria (Alfonso Alonso) mientras que Iñaki Azcuna (PNV) mantendrá su sillón de regidor en Bilbao tras lograr más votos que el resto de candidatos.

En las diputaciones forales también se mantiene el equilibrio: Vizcaya y Guipúzcoa seguirá en manos de los nacionalistas mientras los constitucionalistas conservarán Álava.

El número de votos nulos en Euskadi, la opción recomendada por la banda terrorista ETA, se elevó a 127.287, lo que significa un 10,09% del total de los votos escrutados.

En el resto de los territorios donde hubo contienda electoral, las victorias y derrotas estuvieron muy repartidas.

Galicia reaccionó a la desgracia del Prestige con un pequeño voto de castigo al PP (del 45,39% pasa al 41,47%) que fue aprovechado por socialistas (dos puntos de aumento) y el Bloque Nacinalista Galego (que incrementó en un punto su porcentaje).

En Aragón, el trasvase del Ebro aprobado por el Gobierno del PP benefició de manera muy importante a los socialistas, que subieron cuatro puntos mientras que los populares perdieron siete respecto a las últimas elecciones de 1999. El PP se aleja definitivamente del Gobierno regional y pierde la mayoría en Zaragoza, donde Juan Alberto Belloch tiene casi asegurada la alcaldía con el apoyo de la Chunta Aragonesista.

En Murcia y Valencia, comunidades que apoyan el Plan Hidrológico Nacional, los beneficios los recogió el PP aunque de una manera más tímida.

Los populares conservan los gobiernos de La Rioja, Cantabria -en coalición con los regionalistas- y Castilla y León.

Los presidentes autonómicos del PSOE con mayorías más sólidas no sólo las mantuvieron sino que las incrementaron. En Castilla-La Mancha, José Bono pasa de 26 escaños a 29 mientras que los populares, con el nuevo candidato Adolfo Suárez Illana, cae de 21 diputados a 18. En Extremadura, José Luis Rodríguez Ibarra, pasa de 34 a 36 diputados y del 48% al 51% de los votos. El PP, por su parte, baja de 28 escaños a 26 y del 40,12% en 1999 al 38,78% ahora.

Los 900 votos de Formentera

En Baleares, apenas 900 votos de una agrupación independiente de Formentera vinculada al PP, que logró el escaño que se disputaba en la isla, deja a Jaume Matas el camino libre para formar Gobierno sin necesidad de buscar los tres escaños que volvió a conseguir Unió Mallorquina. Formentera dio lugar en 1999 a un proceso judicial, que sigue abierto, ante una supuesta captación de votos de emigrantes para esa isla donde el escaño suele ser decisivo para conformar mayorías absolutas.

Los socialistas de Baleares subieron dos escaños y varios puntos en porcentaje de voto, pero fue insuficiente ante el ligero avance del PP, apenas unas décimas que por la configuración electoral de las islas Baleares le otorgaron los escaños necesarios.

En Canarias, los nacionalistas de Coalición Canaria mantendrán el poder en las mismas condiciones: necesitan el apoyo de socialistas (que bajaron) o de los populares (que subieron) para gobernar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de mayo de 2003