Entrevista:ADNÁN BACHACHI | Líder iraquí en el exilio | LA POSGUERRA DE IRAK

"Es hora de que Irak experimente la democracia"

Con 80 años recién cumplidos, Adnán Bachachi es la figura política iraquí que mayor consenso genera en torno a su persona para presidir un Gobierno de transición, en un panorama político atomizado por las diferencias ideológicas, religiosas y étnicas, y también por las enemistades personales. Antiguo ministro de Exteriores y representante de Irak ante la ONU en la década de los sesenta, Bachachi regresó hace días de su exilio en los Emiratos Árabes Unidos, donde ejerció como ministro de Estado durante 22 años. El líder del Movimiento Independiente por la Democracia en Irak rechaza la formación de cualquier autoridad basada en criterios étnicos y religiosos y reclama la creación de un Estado laico. Mantiene excelentes relaciones personales con los demás líderes opositores a excepción de Hamad Chalabi.

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Pregunta. El líder del Consejo para la Revolución Islámica en Irak, el ayatolá Al Hakim, ha condenado la creación de un Estado laico en Irak. ¿Impondrán los chiíes un Estado islámico?

Respuesta. Soy liberal. La palabra laico en el mundo musulmán tiene un significado contra la religión, y yo no estoy contra la religión, que es algo individual, algo entre la persona y Dios. Estoy totalmente en contra de las divisiones por criterios religiosos o étnicos. Creo en los derechos humanos fundamentales y en la democracia. Al Hakim está convencido de que un Estado laico es antirreligioso, pero es solamente una cuestión semántica. Estoy a favor de un Estado laico y democrático donde tenga cabida la religión. Quiero que Irak tenga un Estado democrático y pluralista, algo que no ha existido en los últimos 35 años. Después de tres guerras desastrosas y 11 años de sanciones internacionales, es hora de que Irak experimente lo que es la democracia. Soy muy optimista en ese sentido respecto al futuro.

P. ¿Qué debe hacer el Gobierno provisional iraquí?

R. El Gobierno de transición deber ser capaz de mantener el orden y proveer de los servicios esenciales, pero al mismo tiempo tiene que preparar al pueblo para elegir en las urnas a sus líderes. Para ello es fundamental que garantice la libertad de prensa, de reunión de asociación y la organización de los partidos. Estimo que el proceso de transición durará unos dos años y luego podrán celebrarse elecciones al cabo de seis meses.

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P. ¿Cómo se elegirá ese Gobierno?

R. El Gobierno provisional debe ser elegido por una amplia asamblea en la que todas las tendencias estén representadas. La Asamblea podría ser elegida de dos maneras, a través de pequeños comités de notables o mediante la celebración de elecciones locales. Este último sería el mejor camino, pero no es posible hacerlo de una manera apropiada dada la situación que vivimos. Otra posibilidad es que la asamblea se convierta directamente en un Parlamento.

P. ¿Cómo valora la presencia de tropas de EE UU en Irak?

R. Las tropas de EE UU están buscando armas de destrucción masiva, pero ése es un asunto que ahora queda sólo entre Washington y Naciones Unidas, a los iraquíes ya no nos afecta. Los estadounidenses, en cambio, están obligados a defender las fronteras de Irak y a restablecer la seguridad, según marca la Convención de Ginebra. En esto van muy despacio y están causando muchos problemas a los iraquíes.

P. ¿Cuánto cree que debe durar esta presencia?

R. Cuando haya un Gobierno iraquí que funcione, es decir, que tenga una policía, un Ejército y disponga de los recursos del país, la presencia militar de EE UU no tendrá sentido. En cambio, la ONU tiene que jugar un papel fundamental en Irak.

P. ¿Cuáles son sus relaciones con el resto de la oposición iraquí?

R. Mantengo excelentes relaciones con las dos formaciones kurdas, el Partido Democrático del Kurdistán y la Unión Patriótica del Kurdistán, y conozco personalmente al ayatolá Al Hakim. No tengo contacto con Hamad Chalabi [líder del Congreso Nacional Iraquí, acusado de ser el favorito de EE UU]. Lleva repitiendo desde 1996 que él es líder de la oposición. Así que un día le dije "Hamad, gracias y adiós", porque lo importante no es quién es el líder, sino la oposición que se haga.

Adnán Bachachi.
Adnán Bachachi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 16 de mayo de 2003.

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