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EDUCACIÓN INFANTIL | Aulas

Las asociaciones de padres quieren asumir la gestión del Plan de Apertura para evitar su privatización

Las asociaciones de padres de alumnos (apas) se han planteado el reto de asumir todo el protagonismo posible en la gestión del Plan de Apertura de la Junta para evitar que los servicios creados a raíz de su puesta en marcha sean pasto de las empresas privadas y se conviertan en un negocio. Esa es la principal conclusión de las jornadas celebradas recientemente en Cádiz con el objetivo de formar a las apas para ese desafío.

Las asociaciones de padres llevan unos 10 años encargándose de las actividades extraescolares que se desarrollan por las tardes en los centros, a las que ahora se suman las del Plan de Apertura. La confederación que agrupa a esas organizaciones cree que esa experiencia es una ventaja que no se puede desaprovechar. "Hay que evitar que los centros públicos se conviertan en territorio abonado para las empresas. Se puede mejorar la calidad de los servicios sin transformarlos en un negocio", defendió Pilar Trigueros, tesorera de la Confederación Andaluza de Asociaciones de Padres.

En las conclusiones se detallan más argumentos, entre ellos, que las apas tienen un claro compromiso con la escuela pública, que su interés pedagógico está por encima del económico y que los beneficios obtenidos revertirían en los centros. Desde estas organizaciones incluso se sostiene que la gestión en manos de las apas mejoraría la situación de los trabajadores, que dispondrían de contrato "por el número real de horas trabajadas".

Los representantes reunidos en Cádiz se comprometieron a facilitar la formación necesaria a las asociaciones y llamaron la atención sobre la necesidad de concienciar a la administración educativa, a los equipos directivos de los centros e incluso a las propias apas sobre el papel que éstas deben tener para "evitar la privatización de los servicios".

Además, las conclusiones proponen la creación de aulas matinales de duración temporal para atender las zonas rurales en época de recolección de cosechas, la utilización de los centros educativos durante los fines de semana y las vacaciones de verano y el impulso de los comedores como espacio educativo, tanto para crear hábitos de higiene como para fomentar una alimentación sana que prime los productos naturales y "suprima el consumo de los prefabricados". Las apas también defienden un ritmo más rápido en la implantación del plan y que las familias más desfavorecidas tengan una bonificación del 100%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de abril de 2003