El ataque a los autobuses de un negociador de la patronal recrudece el conflicto

Desconocidos causan daños en 10 de los 14 autocares de una empresa de tamaño mediano

El fracaso en las negociaciones para resolver la huelga de los autobuses privados en Vizcaya ha recrudecido el conflicto. Desconocidos causaron, el domingo a la noche, importantes daños en 10 de los 14 autocares de una empresa, cuyo dueño es uno de los negociadores de la patronal. El ataque se produjo además en una zona donde los vehículos estaban aparcados desde el inicio del paro, ya que se dedican al transporte escolar y de fábricas, en huelga total desde el 18 de marzo. El Gobierno, que ha intervenido para lograr reunir a las dos partes, intenta retomar las negociaciones.

Desde el sábado, cuando los trabajadores de autobuses rechazaron el principio de acuerdo alcanzado la víspera entre sindicatos y patronal, no había habido incidentes en esta larga huelga, que cumple hoy 29 días. La pasada semana hubo ataques diarios, la mayoría rotura de lunas, con lo que la patronal cifra en más de 200 las agresiones sufridas desde el inicio del paro.

La tranquilidad se rompió en la noche del domingo. La compañía Janla, una de las empresas medianas del sector, sufrió desperfectos en diez de los 14 autobuses que tenía aparcados en la localidad de Derio, en el Colegio Francés. Los daños, valorados en 25.000 euros, se centraron en 14 lunas de los autocares, pero también se destrozaron dos espejos retrovisores y se pincharon dos ruedas.

Esta empresa ya sufrió otro ataque el 20 de marzo en la localidad cántabra de Castro Urdiales. "Un autobús volvía de un viaje que comenzó antes de la huelga y me rompieron ocho lunas", afirmó ayer el propietario de Janla, José Antonio Andrés.

El empresario indicó que los autobuses atacados en la noche del domingo "estaban parados desde el principio de la huelga", ya que su empresa trabaja sólo en el transporte escolar y de trabajadores de fábricas, en los que el paro es del 100%. José Antonio Andrés culpó de la agresión a los conductores en huelga y apuntó que la razón puede ser su presencia en la mesa negociadora del convenio. "Que vengan a ensañarse con una sola compañía y, además de las pequeñas, no es lógico", opinó.

El portavoz de la patronal, Jesús Orbea, coincidió ayer en esta apreciación. "Han ido a por él", señaló antes de lamentar la postura de los trabajadores por rechazar el principio de acuerdo del fin de semana. "Era un muy buen acuerdo y muy presentable para los trabajadores".

El portavoz empresarial aseguró que, tras el fracaso del sábado, "no tenemos nada que ofrecer". Se remiten a la propuesta para este año de un aumento lineal de 72,12 euros mensuales y una reducción de jornada de nueve horas, dos cuestiones que habían rechazado hasta ahora. En 2004 la subida sería de 54,09 euros al mes, incluyendo las pagas extras, y otras 12 horas de limitación de jornada.

Intentos del Gobierno

Ayer, según señalaron ambas partes, no hubo ningún contacto ni intento de entablar nuevas negociaciones. El Departamento vasco de Empleo, que con su intervención ha propiciado las dos únicas reuniones celebradas, mantuvo contactos informales para que se celebre otra reunión entre las partes. "Lo que tiene que hacer es conseguir una solución con los sindicatos", apuntó Orbea.

Pedro Angulo, portavoz de UGT, dijo que los sindicatos están a la espera de reiniciar la negociación y señaló que no tenía "ni idea" de los posibles autores del ataque a los diez autobuses en Derio. "Como sindicato, lo denunciamos, y desde luego no es beneficioso para los trabajadores". Angulo mostró su "preocupación" por los comentarios del portavoz de la patronal en el sentido de que la huelga pueda radicalizarse. "No es nada bueno que diga eso".

El PP exigió ayer al Gobierno una "mediación efectiva" en el conflicto, en la línea de la patronal, que desde el principio ha pedido un laudo obligatorio para resolver la huelga. El parlamentario popular Iñaki Ortega aseveró que el Ejecutivo se ha mantenido "mudo y quieto" y recordó que tiene "competencia absoluta" para solucionarlo. "O no se atreve a molestar a los sindicatos, o no se quiere pringar en este conflicto. ¿Qué tiene que pasar en este huelga para que el Gobierno vasco medie?", se preguntó.

Con las vacaciones escolares, el número de afectados por la huelga se ha reducido a los usuarios de las líneas regulares y fábricas que usan este transporte, pero ahora los damnificados se ampliarán a los miles de vizcaínos que inician la salida vacacional con motivo de la Semana Santa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 14 de abril de 2003.

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