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La Generalitat aumenta el control sobre las cajas y potencia al director general

El Gobierno catalán pretende aumentar su control sobre las cajas catalanas y reforzar, asimismo, la figura de los directores generales de estas entitades, según se desprende del reglamento que ha preparado el Departamento de Economía y Finanzas para aplicar la ley de cajas, al cual ha tenido acceso este diario. El proyecto, que modificará el decreto de 1989, fue discutido el lunes por la Federación Catalana de Cajas, que integra a las 10 entidades de ahorro, con la presencia del propio consejero, Francesc Homs. Las cajas se comprometieron a emitir antes de 10 días un informe preceptivo pero no vinculante.

El nuevo reglamento, a diferencia del de 1989, establece que "corresponde al Departamento de Economía efectuar el control y la supervisión financiera de las fundaciones que las cajas de ahorro creen para gestionar su obra social", además de seguir estando sometidas la supervisión de la justicia. Esta modificación refuerza el intervencionismo sobre las entidades por parte del Ejecutivo catalán, que hasta ahora se centraba en la aprobación de los estatutos y de los reglamentos del sistema electoral. Con el nuevo decreto, el Departamento de Economía también tendrá potestad para determinar los requisitos que tienen que reunir las entidades no atribuidas a personas o entidades fundadoras de carácter privado para poder formar parte de la asamblea de las cajas.

La Generalitat refuerza también la figura del director general, principalmente en el proceso electoral de las cajas. Según el reglmento, el director general será quien se encargue de "proponer a las personas que pueden formar parte de las candidaturas al consejo de administración". Además, obliga a su presencia, o la de "la persona en que delegue", en el sorteo por el cual se designa a los compromisarios. En el decreto de 1989 bastaba con la presencia de un representante de la comisión de control. El director general también tendrá que comprobar que los compromisarios reúnan las condiciones legales para serlo.

El reglamento también modifica las bases para los patronatos: "Los estatutos han de determinar la composición del patronato de las fundaciones". Además, limita su elección: el número de miembros del patronato de la fundación que no formen parte del consejo de la caja no podrá superar nunca un tercio.

Por otra parte, la norma establece que el presidente y los vicepresidentes del consejo de administración "ostentan la máxima representación de la entidad y de las fundaciones creadas para gestionar la obra social", limitando así la autoridad del presidente de las fundaciones, que en el caso de La Caixa recae sobre su ex presidente Josep Vilarasau. Éste, como presidente de honor, podrá asistir a los consejos de la caja sólo si se lo requiere este órgano, a propuesta del presidente, Ricard Fornesa.

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