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Maragall presenta la reforma del Estatuto catalán como la renovación del lazo con España

La propuesta equipara a medio plazo la financiación de Cataluña con Euskadi y Navarra

Los socialistas presentaron ayer en el parlamento catalán un documento titulado Bases para el Estatuto de Autonomía de Cataluña que plantea la puesta al día del régimen de autogobierno vigente desde 1979. El líder del PSC, Pasqual Maragall, explicó que la propuesta se hace "con la voluntad de generar "amplios acuerdos" en Cataluña, "una relación positiva y creativa" con España y una "presencia" en Europa acorde con la especificidad nacional de Cataluña. Las bases proponen una extensión de las competencias de la Generalitat y que su financiación se equipare "a medio plazo" con las comunidades forales.

Maragall incluyó la reforma del Estatuto de Autonomía en su programa electoral de 1999 y ayer recordó que desde entonces hasta ahora, los socialistas catalanes no han cambiado ni sus objetivos ni su manera de obrar en esta materia. El objetivo es, dijo Maragall después de que la propuesta entrara en el registro del Parlamento, "dar un paso adelante en el autogobierno" y "adaptarlo a la evolución socioeconómica, política, cultural y tecnológica".

Las bases presentadas ayer tienen un preámbulo proclamatorio, en el que se afirma la voluntad de los ciudadanos de Cataluña de "intevenir en todas las decisiones políticas que afecten a sus derechos e intereses"; se declaran "titulares del derecho de autogobierno" repetidamente expresada a lo largo de la historia; "declaran que Cataluña es una nación" que "forma parte de la España plural reconocida por la Constitución" y su voluntad de "profundizar en el carácter federal, plurinacional, pluricultural y plurilingüístico del Estado español". Este preámbulo incluye también la expresión de la voluntad de "participar con las demás naciones y pueblos del mundo a través del Estado español y de la Unión Europea en un orden internacional regido por la Carta de Naciones Unidas".

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El meollo de la propuesta es una sustancial ampliación de las competencias y la forma de elegirlas, y en la mejora de la financiación, de manera que permitan al Gobierno de la Generalitat tener "sus políticas propias" en las siguientes materias: educación, equidad entre los géneros, cultura, sanidad, vivienda, empleo, migraciones, comercio, políticas sociales y de familia, medio ambiente, universidades, deporte, investigación, turismo, cooperación y solidaridad internacional, régimen local, función pública, urbanismo, industria, tecnologías de la comunicación, administración de justicia, agricultura, ganaderia, pesca, seguridad pública, infraestructuras, puertos y aeropuertos, relaciones laborales, transporte público, seguridad social y medios de comunicación.

Pero para los socialistas, tan importante como los objetivos lo es en este caso el método que proponen para alcanzarlos. Porque Maragall no cesa de repetir, y ayer también lo hizo, que se trata de "una proclamación" de voluntad política y no de una "reclamación.

El método incluye, en primer lugar, la "máxima concertación posible" entre los partidos catalanes. La estrategia correcta, a juicio de Maragall, para que la propuesta prospere no es "la bilateral de gobierno a gobierno o de partido a partido", practicada por CiU, sino una que implique al máximo posible de fuerzas políticas catalanas y españolas. Maragall huye del estereotipo catalán, tan reafirmado por los gobiernos de Jordi Pujol, del "regateo unilateral, mercantil, egoísta, estrictamente interesado o puramente electoral".

La idea de Maragall es que, tal como defendió la víspera en una conferencia dictada en el Club Siglo XXI de Madrid ante una cualificada audiencia política, la renovación del Estatuto de Autonomía de Cataluña "no ha de ser sólo reivindicación, sino oferta de contribución leal, constructiva, en la tarea de renovar la articulación política de España y de la Unión Europea".

Los socialistas quisieron dar solemnidad a la presentación de estas bases. Maragall convocó en el Parlamento al Grupo Parlamentario del PSC-Ciutadans pel Canvi; a los principales dirigentes del PSC, comenzando por el primer secretario, José Montilla, y a sus más destacados cargos públicos, encabezados por el alcalde de Barcelona, Joan Clos, y el presidente de la Diputación de Barcelona, Manuel Royes, así como numerosos especialistas en diversas disciplinas jurídicas y académicas que han participado en la elaboración de estas bases.

Maragall afirmó ante ellos y los periodistas, en un acto en el que no se permitieron preguntas, que la voluntad del Partit dels Socialistes no es polemizar con las demás formaciones acerca de la bondad o el alcance de sus respectivas propuestas de reforma. Al revés. Las bases para la reforma estatutaria elaboradas por PSC y CiU serán su aportación a la ponencia parlamentaria encargada de formular una propuesta conjunta. El Estatuto prescribe que la propuesta de reforma requiere el voto de dos tercios del Parlamento de Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de marzo de 2003